Usted se siente especial, pues al fin y al cabo es la persona que mejor conoce: incluyendo virtudes, defectos, miserias, y pormenores inconfesables. Como todo hijo de vecino, todo sea dicho, y por quitar drama al asunto. Del conocimiento de uno, al conocimiento de los demás, hay un abismo infinito: ya sean personas que usted conozca de toda la vida, o que haya aprendido a querer por el camino, son realmente un misterio. Al fin y al cabo, una cosa es la imagen que tiene uno de las demás personas, y otra lo que realmente hay detrás. Ojo, que eso no es ni bueno, ni malo, simplemente, uno no conoce a los demás, sino que conoce una especie de reconstrucción a partir de lo que percibe, y sobre todo, de lo que imagina. Básicamente, a efectos prácticos, los demás son realmente "ellos", sino una mezcla de uno con "ellos", i.e. una especie de "nosotros" descastado.
De lo anterior, tendremos multitud de realidades proyectadas desde los distintos individuos. Mundos de pánfilos, flojos, espabilados, testarudos, masoquistas, paternalistas, mezquinos, conformistas, pragmáticos, etc. Los individuos afines interactúan con más fluidez entre sí, creando simpatías, e incluso agrupaciones explícitas, sean parejas o grupales, e.g. partidos políticos, etc. Simplificando, tendríamos interacciones entre individuos muy afines, afines, algo afines, poco afines, y muy poco afines. Además de la afinidad, podríamos estaría el grado de permeabilidad, e.g. cómo de receptivo un individuo puede ser en el aceptar aceptar correcciones o nuevos puntos de vista. Por lo que si combinamos afinidad y permeabilidad, las permutaciones resultantes de combinar grados de afinidad y permeabilidad definirían un posible modelo de interacción simplificado.
Tras contextualizar con los dos párrafos anteriores, ya podemos entrar en el meollo del asunto: la necesidad de tener razón. Empezando con un ejemplo sencillo, un tonto siente más afinidad por otro tonto que con un espabilado, aún cuando puede darse el caso de ser un tonto permeable, i.e. con margen de mejora, o un tonto impermeable. Un tonto impermeable necesita siempre tener razón, independientemente de que sea positivo para su beneficio, parafraseando a Unamuno, no habría tonto impermeable bueno, y el tonto impermeable sólo tendría afinidad con tontos, permeables o no, y no tontos, pero ejerciendo de tontos circunstancialmente, siquiera por pereza o compasión. El caso de un tonto permeable podría ser diferente, en caso de que la permeabilidad la ejerciese, siquiera por azar, con individuos que le pudiesen dar claves para salir de su estupidez, sería el tonto con humildad suficiente para aprender, esto es, ir más allá del confort de la afinidad de sus semejantes. ¿Necesita el tonto humilde permeable tener razón? Por supuesto que sí. Precisamente la humildad le hace reconocer al talento de otros, y querer aprender, porque necesita tener razón. La necesidad de alcanzar lo posible tras vislumbrarlo.
Como ejemplo complementario al anterior, podríamos exponer el afinidad de espabilados. Un espabilado puede ser espabilado, o simplemente, un tonto que se cree espabilado, e.g. un tonto rodeado de tontos más tontos. En cualquier caso, dado que la afinidad viene dada por lo que se uno se considera, para el caso es lo mismo. Alguien afín con los espabilados será permeable cuando sepa reconocer no sólo a afines, sino a afines mejores. Un afín espabilado impermeable sería un tonto con visos de espabilado: el eterno incomprendido a quien el mundo nunca le ha reconocido nada, ni le ha hecho justicia. Queda clara la necesidad de tener razón del afín espabilado impermeable. ¿El afín espabilado permeable tendría también esa necesidad? Diría que sí: tener razón no es más que llegar a la verdad, y el afín espabilado impermeable es lo que busca, lo reconozca, o no.
Se pueden buscar infinidad de ejemplos, y en todos se llega a la misma conclusión: la necesidad de tener razón es como el respirar. Sea por un motivo u otro, no se encontrará ningún caso de alguien que no necesite tener razón, porque la necesidad de tener razón viene de lo nuestro que vemos en los demás.
R. Gaab
Mar 18, 2016
Mar 3, 2016
¡Lo que necesitamos es DIFERENCIAS DE CLASE!
¿Recuerda las ocasiones en las que hablando con otra persona se sintió como un alienígena, como si pese a hablar en la misma lengua, la comprensión resultara difícil? Ahí está la clave. Ni esa persona tenía sintonía con usted, ni usted podía encontrar el camino para la comprensión. Hay un muro invisible, fraguado por ver proyecciones distintas de una misma realidad. Y no sería cuestión de frivolidad contra sinceridad, ni de precisión contra burriquería, ni siquiera de bondad contra maldad, sino de una interacción desfasada, como cuando agua y aceite pueden estar en contacto, pero no se empercute lo uno de lo otro. Ahí es donde aparecen las clases.
Si usted es de una clase, estará cómodo con su semejante. No tendrá que explicar porqués, elaborar justificaciones, ni cualquier otra incomodidad que haga correosa la convivencia. Ustedes están en sintonía, se reconocen, y para qué lo van a negar, se gustan. Porque el gusto es principalmente una cuestión de clase. Aun entre clases diferentes, cuando se da una aproximación esta proviene del anhelo, el anhelo de absorción, de fusión, o incluso de prostitución de la clase de uno o de otro. También de la mutación de clases pueden salir clases diferentes. Eso sí, una clase se mantiene como tal mientras tenga entidad propia: elementos diferenciadores que permitan o justifiquen su capacidad de masa crítica. Básicamente, una clase, o categoría, es un elemento clasificador: más una razón práctica que no una universalidad.
Una vez usted sea consciente de su clase, vaya buscando y sintonizando a sus semejantes, tendrá más problemas para sintonizar con el resto. Estará en una vía de confort, facilidad, y tranquilidad. Llegado a ese punto, no le molestarán otras clases, sino que las verá como realidades diferentes a la suya, ni siquiera peores, simplemente, enfocadas de otra manera, equivocada, por supuesto, porque la correcta es la suya, de usted.
Y por favor, no intente buscar puntos en común con personas de otra clase simplemente por bondad. Perderá el tiempo. Recibirá lo que recibe quien ayuda a alguien que toma la ayuda como una humillación. Verá el error, y volverá al redil de lo que le reconforta. Al redil de su clase.
Para quien no esté puesto con categorización contrapuesta, tras leer los párrafos anteriores, engarzados de esa manera a conciencia, para hacerle a usted saltar sus prejuicios, quisiera poner algunos ejemplos. Un caso de clases contrapuestas sería el caso de teléfonos de un sistema u otro, equipos de fútbol, o cualquier otra cosa que permita la categorización. Ahora que lo tiene claro, disfrute de cada clase, que el tiempo se escapa, y no hay tiempo que perder, porque perder el tiempo es de pobres.
R. Gaab
Si usted es de una clase, estará cómodo con su semejante. No tendrá que explicar porqués, elaborar justificaciones, ni cualquier otra incomodidad que haga correosa la convivencia. Ustedes están en sintonía, se reconocen, y para qué lo van a negar, se gustan. Porque el gusto es principalmente una cuestión de clase. Aun entre clases diferentes, cuando se da una aproximación esta proviene del anhelo, el anhelo de absorción, de fusión, o incluso de prostitución de la clase de uno o de otro. También de la mutación de clases pueden salir clases diferentes. Eso sí, una clase se mantiene como tal mientras tenga entidad propia: elementos diferenciadores que permitan o justifiquen su capacidad de masa crítica. Básicamente, una clase, o categoría, es un elemento clasificador: más una razón práctica que no una universalidad.
Una vez usted sea consciente de su clase, vaya buscando y sintonizando a sus semejantes, tendrá más problemas para sintonizar con el resto. Estará en una vía de confort, facilidad, y tranquilidad. Llegado a ese punto, no le molestarán otras clases, sino que las verá como realidades diferentes a la suya, ni siquiera peores, simplemente, enfocadas de otra manera, equivocada, por supuesto, porque la correcta es la suya, de usted.
Y por favor, no intente buscar puntos en común con personas de otra clase simplemente por bondad. Perderá el tiempo. Recibirá lo que recibe quien ayuda a alguien que toma la ayuda como una humillación. Verá el error, y volverá al redil de lo que le reconforta. Al redil de su clase.
Para quien no esté puesto con categorización contrapuesta, tras leer los párrafos anteriores, engarzados de esa manera a conciencia, para hacerle a usted saltar sus prejuicios, quisiera poner algunos ejemplos. Un caso de clases contrapuestas sería el caso de teléfonos de un sistema u otro, equipos de fútbol, o cualquier otra cosa que permita la categorización. Ahora que lo tiene claro, disfrute de cada clase, que el tiempo se escapa, y no hay tiempo que perder, porque perder el tiempo es de pobres.
R. Gaab
Feb 27, 2016
El que necessitem és IMBECIL·LITAT!
Sí, escolta bé. Al cap i a la fi, ¿què treu vostè intentant ser excessivament lúcid? Serà odiat o temut pels que li envolten, i només val per emmascarar els seus propis complexos d'inferioritat. Ni tan sols serveix disfressar la lucidesa de vehemència, donat que tret per captar acòlits, en gran part serà identificada com arrogància o fanfarroneria, fins i tot.
Amb la imbecil·litat passa com amb el colesterol, hi ha "bona", i "dolenta". Per exemple, la imbecil·litat que el porta a un a repetir el mateix error fins a la sacietat, malgrat saber que alguna cosa no funcionarà, bàsicament per orgull, per no reconèixer que feia molt de temps que feia l'imbècil en algun tema sense profit, o per ignorar les advertències constants de tercers referent a això, aquesta seria imbecil·litat "dolenta". I.e. "dolenta", no en el sentit moral, sinó en el sentit pràctic, sinònim d'alguna cosa no beneficiós ni per un, ni per als altres. Ara bé, també hi ha altres casos d'imbecil·litat que són molt pràctics: des de la imbecil·litat socràtica, a mig camí entre vacil·lar i la ignorància genuïna del qui és conscient d'això després de molta experiència, fins al simple fondre de ploms d'alguna cosa que no li quadra, i sense adonar-se el cervell l'hi amaga a un mateix, cosa truc il·lusionista, per evitar patiment. Vaja, que es pot ser un imbècil des del sentit pràctic i beneficiós.
Posats a ser virtuosos en imbecil·litat, un podria fins i tot posar-se metes. La imbecil·litat com a protecció, com a arma pesant definitiva, i fins i tot, com a eina pedagògica. ¿S'ha parat a pensar que els professors més eficaços són els més pesats? Per a què li serveix a vostè un professor que sembli molt llest, si no li serveix per aprendre? Doncs aquí tenim l'oportunitat per l'imbècil. Recreant-se en lo obvi, picant una vegada i una altra, fins a la nàusea o que la pressió ocular dels subjectes en qüestió arribi a límits insalubres. L'alumne, primer pel seu estat d'estupefacció, i per la necessitat d'haver de demostrar al professor que ja ho ha entès, perquè canviï de tema com més aviat, és la victòria definitiva per a casos de trastorns d'atenció, adormiment general d'individus que exerceixen com a carn de canó per la vida. Bàsicament, es podria generalitzar com l'acte de combatre la imbecil·litat "dolenta" amb la "bona", anàleg a l'electromagnetisme. De manera que l'imbècil que aconsegueix treure de la seva imbecil·litat "dolenta" a un altre subjecte, haurà fet un favor a la Humanitat.
Per l'anterior, una altra vegada que vostè vegi a un imbècil, dubti si realment és un imbècil ortogonal, o si és un imbècil dels bons. En aquest cas, dirigiu-vos amb educació, i expliqui que també exerceix la imbecil·litat, de manera conscient, i que és un honor per a vostè que puguin arribar al reconeixement mutu.
R. Gaab
Amb la imbecil·litat passa com amb el colesterol, hi ha "bona", i "dolenta". Per exemple, la imbecil·litat que el porta a un a repetir el mateix error fins a la sacietat, malgrat saber que alguna cosa no funcionarà, bàsicament per orgull, per no reconèixer que feia molt de temps que feia l'imbècil en algun tema sense profit, o per ignorar les advertències constants de tercers referent a això, aquesta seria imbecil·litat "dolenta". I.e. "dolenta", no en el sentit moral, sinó en el sentit pràctic, sinònim d'alguna cosa no beneficiós ni per un, ni per als altres. Ara bé, també hi ha altres casos d'imbecil·litat que són molt pràctics: des de la imbecil·litat socràtica, a mig camí entre vacil·lar i la ignorància genuïna del qui és conscient d'això després de molta experiència, fins al simple fondre de ploms d'alguna cosa que no li quadra, i sense adonar-se el cervell l'hi amaga a un mateix, cosa truc il·lusionista, per evitar patiment. Vaja, que es pot ser un imbècil des del sentit pràctic i beneficiós.
Posats a ser virtuosos en imbecil·litat, un podria fins i tot posar-se metes. La imbecil·litat com a protecció, com a arma pesant definitiva, i fins i tot, com a eina pedagògica. ¿S'ha parat a pensar que els professors més eficaços són els més pesats? Per a què li serveix a vostè un professor que sembli molt llest, si no li serveix per aprendre? Doncs aquí tenim l'oportunitat per l'imbècil. Recreant-se en lo obvi, picant una vegada i una altra, fins a la nàusea o que la pressió ocular dels subjectes en qüestió arribi a límits insalubres. L'alumne, primer pel seu estat d'estupefacció, i per la necessitat d'haver de demostrar al professor que ja ho ha entès, perquè canviï de tema com més aviat, és la victòria definitiva per a casos de trastorns d'atenció, adormiment general d'individus que exerceixen com a carn de canó per la vida. Bàsicament, es podria generalitzar com l'acte de combatre la imbecil·litat "dolenta" amb la "bona", anàleg a l'electromagnetisme. De manera que l'imbècil que aconsegueix treure de la seva imbecil·litat "dolenta" a un altre subjecte, haurà fet un favor a la Humanitat.
Per l'anterior, una altra vegada que vostè vegi a un imbècil, dubti si realment és un imbècil ortogonal, o si és un imbècil dels bons. En aquest cas, dirigiu-vos amb educació, i expliqui que també exerceix la imbecil·litat, de manera conscient, i que és un honor per a vostè que puguin arribar al reconeixement mutu.
R. Gaab
Feb 26, 2016
¡Lo que necesitamos es IMBECILIDAD!
Como oye. Al fin y al cabo, ¿qué gana usted intentando ser excesivamente lúcido? Será odiado o temido por quienes le rodean, y sólo sirve para enmascarar sus propios complejos de inferioridad. Ni siquiera sirve disfrazar la lucidez de vehemencia, pues salvo para captar acólitos, en gran parte será identificada como arrogancia o chulería, incluso.
Con la imbecilidad pasa como con el colesterol, esto es, hay "buena" y "mala". Por ejemplo, la imbecilidad que le lleva a uno a repetir el mismo error hasta la saciedad, pese a saber que algo no va a funcionar, básicamente por orgullo, por no reconocer que uno llevaba mucho tiempo haciendo el imbécil en algún tema sin provecho, o por ignorar las advertencias constantes de terceros al respecto, esa sería imbecilidad "mala". I.e. "mala", no en el sentido moral, sino en el sentido práctico, sinónimo de algo no beneficioso ni para uno, ni para los demás. Ahora bien, también hay otros casos de imbecilidad que son muy prácticos: desde la imbecilidad socrática, a medio camino entre el vacile y el sentir genuino de ignorancia del que es consciente de ello tras mucha experiencia, hasta el simple fundimiento de plomos de algo que no le cuadra, y sin darse cuenta el propio cerebro se lo esconde a uno, cual truco ilusionista, para evitar sufrimiento. Vamos, que se puede ser un imbécil desde lo práctico y beneficioso.
Puestos a ser virtuosos en imbecilidad, uno podría incluso ponerse metas. La imbecilidad como protección, como arma cansina definitiva, e incluso, como herramienta pedagógica. ¿Se ha parado a pensar que los profesores más eficaces son los más cansinos? ¿Para qué le sirve a usted un profesor que parezca muy listo, si no le sirve para aprender? Pues ahí está la oportunidad para el imbécil. Recreándose en lo obvio, machacando una y otra vez, hasta la naúsea o que la presión ocular de los sujetos en cuestión llegue a límites insalubres. El alumno, primero por su estado de estupefacción, y por la necesidad de tener que demostrar al profesor que ya lo ha entendido, para que cambie de tema cuanto antes, es la victoria definitiva para casos de transtornos de atención, atontamiento general de individuos que ejercen como carne de cañón por la vida. Básicamente, se podría generalizar como el acto de combatir la imbecilidad "mala" con la "buena", análogo al electromagnetismo. De manera que el imbécil que consigue sacar de su imbecilidad "mala" a otro sujeto, habrá hecho un favor a la Humanidad.
Por lo anterior, la próxima vez usted vea a un imbécil, dude entre si realmente es un imbécil ortogonal, o si es un imbécil de los buenos. En tal caso, diríjase con educación, y cuéntele que usted también ejerce la imbecilidad, de manera consciente, y que es un honor para usted que puedan llegar al reconocimiento mútuo.
R. Gaab
Con la imbecilidad pasa como con el colesterol, esto es, hay "buena" y "mala". Por ejemplo, la imbecilidad que le lleva a uno a repetir el mismo error hasta la saciedad, pese a saber que algo no va a funcionar, básicamente por orgullo, por no reconocer que uno llevaba mucho tiempo haciendo el imbécil en algún tema sin provecho, o por ignorar las advertencias constantes de terceros al respecto, esa sería imbecilidad "mala". I.e. "mala", no en el sentido moral, sino en el sentido práctico, sinónimo de algo no beneficioso ni para uno, ni para los demás. Ahora bien, también hay otros casos de imbecilidad que son muy prácticos: desde la imbecilidad socrática, a medio camino entre el vacile y el sentir genuino de ignorancia del que es consciente de ello tras mucha experiencia, hasta el simple fundimiento de plomos de algo que no le cuadra, y sin darse cuenta el propio cerebro se lo esconde a uno, cual truco ilusionista, para evitar sufrimiento. Vamos, que se puede ser un imbécil desde lo práctico y beneficioso.
Puestos a ser virtuosos en imbecilidad, uno podría incluso ponerse metas. La imbecilidad como protección, como arma cansina definitiva, e incluso, como herramienta pedagógica. ¿Se ha parado a pensar que los profesores más eficaces son los más cansinos? ¿Para qué le sirve a usted un profesor que parezca muy listo, si no le sirve para aprender? Pues ahí está la oportunidad para el imbécil. Recreándose en lo obvio, machacando una y otra vez, hasta la naúsea o que la presión ocular de los sujetos en cuestión llegue a límites insalubres. El alumno, primero por su estado de estupefacción, y por la necesidad de tener que demostrar al profesor que ya lo ha entendido, para que cambie de tema cuanto antes, es la victoria definitiva para casos de transtornos de atención, atontamiento general de individuos que ejercen como carne de cañón por la vida. Básicamente, se podría generalizar como el acto de combatir la imbecilidad "mala" con la "buena", análogo al electromagnetismo. De manera que el imbécil que consigue sacar de su imbecilidad "mala" a otro sujeto, habrá hecho un favor a la Humanidad.
Por lo anterior, la próxima vez usted vea a un imbécil, dude entre si realmente es un imbécil ortogonal, o si es un imbécil de los buenos. En tal caso, diríjase con educación, y cuéntele que usted también ejerce la imbecilidad, de manera consciente, y que es un honor para usted que puedan llegar al reconocimiento mútuo.
R. Gaab
Feb 5, 2016
¡Lo que necesitamos es HOMEOPATÍA!
La Humanidad, como conjunto de individuos que interactúan, desde grupos aislados, hasta el caso de sociedades avanzadas interconectadas, dispone de multitud de conocimientos que le permiten prosperar. Uno de los pilares de la prosperidad de los individuos es el cuidado salud, tanto para prolongar la existencia, como para que esta sea lo más confortable posible. Afortunadamente, para un mismo fin existe mucha información, tanta que para un mismo problema podemos encontrar múltiples soluciones, tantas, que incluso se dan casos de controversia, pese a contar con millones de usuarios de técnicas usadas a nivel mundial. Una de esas técnicas es la homeopatía, que es de lo que se ocupa este artículo.
¿Funciona la homeopatía? ¿Tiene fundamento científico? ¿Está demostrada? ¿Es falseable? Estas son las principales preguntas que uno se puede hacer, pensando en si testimonios escuchados tipo "a mí me funciona", "tras tomarlo mejoró mucho", y similares, pudieran corresponderse a falacias post hoc ergo propter hoc, o incluso a una falacia de autoridad ("un médico titulado me lo recomendó, y por lo tanto, no puede ser un timo"). También se puede preguntar si la efectividad se debe a un efecto placebo, i.e. mejoría por sugestión. Una vez se ha hecho esas preguntas, ya sea un escéptico radical, o un usuario habitual de la homeopatía, espero que sea motivo para poder conectar con usted en el plano pragmático.
Yendo por partes, ¿Importa que la homeopatía no tenga fundamento científico, que no esté demostrada, que no sea falseable, que se su efectividad se base en la sugestión, o incluso en la combinación con otros elementos? Salvo que se trate de sustancias nocivas, precios desorbitados, o estafas organizadas, la respuesta ha de ser no. ¿Por qué? Pues, ¿por qué no? Teniendo la garantía de ser un producto que es tan inofensivo como beber agua, o como mucho agua con algún excipiente, siempre será más seguro y limpio que ir a un curandero que efectúe curas de "mal de ojo", "carne cortada", u otros sortilegios que puedan ser susceptibles de ingerir cosas más tóxicas.
Quiero aclarar que los usuarios de terapias que están fuera de lo científicamente validable no son estúpidos. Simplemente, son crédulos. Se trate de homeopatía, medicina holística, medicina tradicional china, sanación mediante transmisión de energía corporal, o cualquier otro grupo de remedios alternativos. De ahí que si usted disfruta de esos servicios, ¡estupendo! Si no, no amargue a quienes están a su alrededor que buscan remedio a sus problemas más allá de lo que la ciencia les puede ofrecer. Al fin y al cabo, es gente que busca más lejos de lo que ningún científico ortodoxo se atrevería a buscar. En última instancia se aplicará la selección natural, pudiendo ser candidatos a los Premios Darwin del año de los hechos, en caso de ser un problema sin solución de manera definitiva, o quizá incluso lleguen a trascender al plano físico, como en la película 2001. En cualquier caso, será para bien.
R. Gaab
¿Funciona la homeopatía? ¿Tiene fundamento científico? ¿Está demostrada? ¿Es falseable? Estas son las principales preguntas que uno se puede hacer, pensando en si testimonios escuchados tipo "a mí me funciona", "tras tomarlo mejoró mucho", y similares, pudieran corresponderse a falacias post hoc ergo propter hoc, o incluso a una falacia de autoridad ("un médico titulado me lo recomendó, y por lo tanto, no puede ser un timo"). También se puede preguntar si la efectividad se debe a un efecto placebo, i.e. mejoría por sugestión. Una vez se ha hecho esas preguntas, ya sea un escéptico radical, o un usuario habitual de la homeopatía, espero que sea motivo para poder conectar con usted en el plano pragmático.
Yendo por partes, ¿Importa que la homeopatía no tenga fundamento científico, que no esté demostrada, que no sea falseable, que se su efectividad se base en la sugestión, o incluso en la combinación con otros elementos? Salvo que se trate de sustancias nocivas, precios desorbitados, o estafas organizadas, la respuesta ha de ser no. ¿Por qué? Pues, ¿por qué no? Teniendo la garantía de ser un producto que es tan inofensivo como beber agua, o como mucho agua con algún excipiente, siempre será más seguro y limpio que ir a un curandero que efectúe curas de "mal de ojo", "carne cortada", u otros sortilegios que puedan ser susceptibles de ingerir cosas más tóxicas.
Quiero aclarar que los usuarios de terapias que están fuera de lo científicamente validable no son estúpidos. Simplemente, son crédulos. Se trate de homeopatía, medicina holística, medicina tradicional china, sanación mediante transmisión de energía corporal, o cualquier otro grupo de remedios alternativos. De ahí que si usted disfruta de esos servicios, ¡estupendo! Si no, no amargue a quienes están a su alrededor que buscan remedio a sus problemas más allá de lo que la ciencia les puede ofrecer. Al fin y al cabo, es gente que busca más lejos de lo que ningún científico ortodoxo se atrevería a buscar. En última instancia se aplicará la selección natural, pudiendo ser candidatos a los Premios Darwin del año de los hechos, en caso de ser un problema sin solución de manera definitiva, o quizá incluso lleguen a trascender al plano físico, como en la película 2001. En cualquier caso, será para bien.
R. Gaab
Mar 30, 2015
¡Lo que necesitamos es PROHIBIR EL ABORTO!
Sí, prohibir el aborto. Sin eufemismos, ni excusas. Y no lo haré, estimado lector, recurriendo ni a verdades absolutas -no creo en ellas-, ni a argumentos supersticioso-religiosos -soy ateo-, ni a divagar sobre si ser partidario del aborto es de socialistas o de liberales, ni a torturar psicológicamente a la madre haciéndole ver la posibilidad de que si aborta se arrepentirá por recordar lo feliz que habría sido en vez de ser una asesina, ni tampoco a entrar en el debate metafísico de si algo está vivo o no, o si maté el óvulo fecundado porque era mío.
En primer lugar, podemos prohibir el aborto porque el marco legal lo permite. De manera completamente arbitraria y utilitarista: simplemente porque pueda convenir al conjunto de la sociedad. No por "ser ya vida", ni por otras excusas (todo el mundo sabe que las células están vivas, y un óvulo fecundado por un espermatoide, también). Punto. De hecho, quiero aclarar aquí que los argumentos del tipo "es que cuando se fecunda ya es vida" me parecen de lo más estúpido e infantiloide, y que en ello subyace el convencimiento de que la fecundación es un hecho divino, por lo improbable, etc. Aplicando el teorema de l'Hôpital a ese argumento, tendría que ser una obligación para la Humanidad el intentar fecundar todos los óvulos con los mejores espermatozoides, no sea que perdiésemos una oportunidad "divina". Evidentemente, tamaño esfuerzo es estúpido, tanto como la mediocridad del individuo medio, por lo que queda demostrado que es un absurdo lógico, por muchas fotos de fetos que se pongan, etc.
Una vez iniciado el proceso, con el módulo fecundado en el útero de la madre, o en el mecanismo de decantación fordiano equivalente, tendremos a la madre -y opcionalmente también al padre-, en compromiso con el Estado. Para que el asunto resulte lo menos dramático posible, sin que los actores fecundadores sufran un trauma, cabe la posibilidad de dulcificar tal situación con elementos que faciliten la aceptación y el compromiso con el Estado. La viabilidad del embarazo y aprobación también estaría controlada por el Estado. Los abortos ilegales o los embarazos ocultados serían penalizados con e.g. la incapacitación para trabajar en el sector público, u otro castigo que no implique cárcel, pues el objetivo no sería el totalitarismo, sino enmarcar la reproducción como un elemento más dentro de los derechos y deberes de ciudadanía.
De la misma manera, con los mismos argumentos, alguien también podría defender el aborto libre, e incluso, que fuese sufragado por el Estado. También, podría darse el caso de aprobar poder abortar hasta que los hijos sean mayores de edad, dado que hay mucho hijo que es para matarlo.
R. Gaab
En primer lugar, podemos prohibir el aborto porque el marco legal lo permite. De manera completamente arbitraria y utilitarista: simplemente porque pueda convenir al conjunto de la sociedad. No por "ser ya vida", ni por otras excusas (todo el mundo sabe que las células están vivas, y un óvulo fecundado por un espermatoide, también). Punto. De hecho, quiero aclarar aquí que los argumentos del tipo "es que cuando se fecunda ya es vida" me parecen de lo más estúpido e infantiloide, y que en ello subyace el convencimiento de que la fecundación es un hecho divino, por lo improbable, etc. Aplicando el teorema de l'Hôpital a ese argumento, tendría que ser una obligación para la Humanidad el intentar fecundar todos los óvulos con los mejores espermatozoides, no sea que perdiésemos una oportunidad "divina". Evidentemente, tamaño esfuerzo es estúpido, tanto como la mediocridad del individuo medio, por lo que queda demostrado que es un absurdo lógico, por muchas fotos de fetos que se pongan, etc.
Una vez iniciado el proceso, con el módulo fecundado en el útero de la madre, o en el mecanismo de decantación fordiano equivalente, tendremos a la madre -y opcionalmente también al padre-, en compromiso con el Estado. Para que el asunto resulte lo menos dramático posible, sin que los actores fecundadores sufran un trauma, cabe la posibilidad de dulcificar tal situación con elementos que faciliten la aceptación y el compromiso con el Estado. La viabilidad del embarazo y aprobación también estaría controlada por el Estado. Los abortos ilegales o los embarazos ocultados serían penalizados con e.g. la incapacitación para trabajar en el sector público, u otro castigo que no implique cárcel, pues el objetivo no sería el totalitarismo, sino enmarcar la reproducción como un elemento más dentro de los derechos y deberes de ciudadanía.
De la misma manera, con los mismos argumentos, alguien también podría defender el aborto libre, e incluso, que fuese sufragado por el Estado. También, podría darse el caso de aprobar poder abortar hasta que los hijos sean mayores de edad, dado que hay mucho hijo que es para matarlo.
R. Gaab
Jun 15, 2013
¡Lo que necesitamos es FOROFISMO!
Apreciado lector, quiero comenzar diciéndole que no seré yo quien le juzgue por sus forofadas, pues bastante tiene ya cada uno con lo suyo en el abismo que separa a unos individuos de otros. De ahí que le ruegue que no tome este escrito como una crítica hacia usted, por mucho o poco que encaje con el forofo confeso, irredento, cansino, y retestinado.
Empecemos con el forofismo deportivo: ¿por qué «es» usted de un equipo? ¿se lo ha preguntado alguna vez? ¿por sentirse parte de algo? ¿por sentimiento tribal de bajo coste para arengar y desahogarse en el bar? ¿por chovinismo municipal? ¿por nacionalismo? ¿por política? ¿meramente por pasar el tiempo? ¿para superar el cansinismo de la cháchara metereológica? ¿por la adrenalina que segrega al irritarse visceralmente? ¿por las endorfinas tras las victorias? ¿como herramienta de autosugestión?
Entretenimiento deportivo para rellenar los amplios vacíos de nuestra angosta vida aparte, cosa que puede ser comprendida y comprensible, ¿qué me dice de lo de ser de tal o cual compañía de teléfonos? e.g. «yo soy de moviphone, y tú, ¿de qué eres?» Ojo, «¿de qué eres?», no «¿qué compañía tienes?» ni «¿qué operadora usas?». No, no, no. Aquí también hay la dosis de forofismo. Algo encantador, que, de memoria, diría que empezó a darse con la mercadotecnia embebida en las campañas del «tu móvil a cero euros», donde hilvanaban una especie de camaradería entre empresa de telecomunicaciones y el beneficiario de tal magnificencia. Y las personas somos así de agradecidas con empresas que en lugar de ponerse a ganar dinero, nos regalan cosas.
Cuestiones similares a las de los casos anteriores podrían aplicarse a la política. ¿Por qué rayos «es» usted de un partido? Si milita, de acuerdo. Pero si no, ¿tiene el voto cautivo, es una religión, una promesa, una forma de vida? ¿una carta blanca contra capa y espada? Claro, que «si uno de los míos es corrupto, los de los otros partidos son peores», o que «es que votar a otros es peor», se convence el forofo, y acaba votando a los mismos malnacidos de siempre, aunque incumplan en programa electoral y se rían en su puta cara. Somos así, los forofos: porque los del partido son unos sinvergüenzas, pero son nuestros sinvergüenzas, y sabemos lo afortunados que somos.
Otro tanto podría decirse de la música. Que si «soy» «lolailo», «jebi», «roquero», «punk», «tecnonaino», «sólo escucho x/y/z», «sólo canciones en inglés», «sólo música clásica». Para jiñarse vivo. Ya sea por ir a piñón y no conocer otra cosa, complejos y vergüenza de que piensen que es un parguela musical, dejando la copla, pasodoble, zarzuela, flamenco, rumba gitana, etc. como disfrutes privados, pues ¡qué pueden pensar nuestras selectas amistades si se enteran algún día de que vamos a muerte con Camela, los Chunguitos, o Estopa, cuando siempre hemos dicho que lo nuestro es Chaikovski, de toda la vida!
A modo de pupurrí, englobaría el forofismo de literatura, ensayo, pasta dental, detergente, marcas blancas, ropa, ordenadores/microprocesadores/sistemas operativos, móviles, llegando incluso a las disputas entre partidarios de la corriente alterna a 60Hz vs 50Hz. Todo sea por partirte la cara por «tus» colores. Porque ¡lo que necesitamos es PONERNOS EN NUESTRO SITIO! Y si usted no es forofo de algo, por estrafalario que resulte, es que no tiene sangre en las venas, o peca de POSTUREO de no ser forofo de nada, lo cual me resulta incluso más increíble.
R. Gaab
Empecemos con el forofismo deportivo: ¿por qué «es» usted de un equipo? ¿se lo ha preguntado alguna vez? ¿por sentirse parte de algo? ¿por sentimiento tribal de bajo coste para arengar y desahogarse en el bar? ¿por chovinismo municipal? ¿por nacionalismo? ¿por política? ¿meramente por pasar el tiempo? ¿para superar el cansinismo de la cháchara metereológica? ¿por la adrenalina que segrega al irritarse visceralmente? ¿por las endorfinas tras las victorias? ¿como herramienta de autosugestión?
Entretenimiento deportivo para rellenar los amplios vacíos de nuestra angosta vida aparte, cosa que puede ser comprendida y comprensible, ¿qué me dice de lo de ser de tal o cual compañía de teléfonos? e.g. «yo soy de moviphone, y tú, ¿de qué eres?» Ojo, «¿de qué eres?», no «¿qué compañía tienes?» ni «¿qué operadora usas?». No, no, no. Aquí también hay la dosis de forofismo. Algo encantador, que, de memoria, diría que empezó a darse con la mercadotecnia embebida en las campañas del «tu móvil a cero euros», donde hilvanaban una especie de camaradería entre empresa de telecomunicaciones y el beneficiario de tal magnificencia. Y las personas somos así de agradecidas con empresas que en lugar de ponerse a ganar dinero, nos regalan cosas.
Cuestiones similares a las de los casos anteriores podrían aplicarse a la política. ¿Por qué rayos «es» usted de un partido? Si milita, de acuerdo. Pero si no, ¿tiene el voto cautivo, es una religión, una promesa, una forma de vida? ¿una carta blanca contra capa y espada? Claro, que «si uno de los míos es corrupto, los de los otros partidos son peores», o que «es que votar a otros es peor», se convence el forofo, y acaba votando a los mismos malnacidos de siempre, aunque incumplan en programa electoral y se rían en su puta cara. Somos así, los forofos: porque los del partido son unos sinvergüenzas, pero son nuestros sinvergüenzas, y sabemos lo afortunados que somos.
Otro tanto podría decirse de la música. Que si «soy» «lolailo», «jebi», «roquero», «punk», «tecnonaino», «sólo escucho x/y/z», «sólo canciones en inglés», «sólo música clásica». Para jiñarse vivo. Ya sea por ir a piñón y no conocer otra cosa, complejos y vergüenza de que piensen que es un parguela musical, dejando la copla, pasodoble, zarzuela, flamenco, rumba gitana, etc. como disfrutes privados, pues ¡qué pueden pensar nuestras selectas amistades si se enteran algún día de que vamos a muerte con Camela, los Chunguitos, o Estopa, cuando siempre hemos dicho que lo nuestro es Chaikovski, de toda la vida!
A modo de pupurrí, englobaría el forofismo de literatura, ensayo, pasta dental, detergente, marcas blancas, ropa, ordenadores/microprocesadores/sistemas operativos, móviles, llegando incluso a las disputas entre partidarios de la corriente alterna a 60Hz vs 50Hz. Todo sea por partirte la cara por «tus» colores. Porque ¡lo que necesitamos es PONERNOS EN NUESTRO SITIO! Y si usted no es forofo de algo, por estrafalario que resulte, es que no tiene sangre en las venas, o peca de POSTUREO de no ser forofo de nada, lo cual me resulta incluso más increíble.
R. Gaab
Jun 11, 2013
¡Lo que necesitamos es INFLACIÓN!
Esto es una llamada de emergencia. Sí, no se trata de un simulacro. Dado que gracias a la crisis que nos embarga estamos familiarizados con la jerga monetarista, le resultará fácil comprender este ese-o-ese. El título no se corresponde con argucias monetaristas enfocadas a inundar el mercado con moneda, para empobrecer a los que menos pueden defenderse de la gula gubernamental. No, no vengo a hablarle de inflación monetaria, sino de otro tipo de inflación: la relacionada con aptitudes y desempeño del individuo, sin nada que ver con estar físicamente hinchado, ni con ser propenso a las ventosidades. Quedaría todo dentro del marco intelectual, ese lugar perdido e ignoto, misterioso incluso para la vista translúcida del análisis conductivista. Aprovecho para avisarle de que la pedantería de este párrafo tiene mucho que ver con el artículo en sí, algo que comprenderá cuando lo acabe de leer, y confío que pase de pensar que este quien le escribe es un pedante y prepotente, a llegar a la compasión por los motivos que usted irá soslayando. Apuntar también, que consultar el diccionario para buscar las palabras que no comprenda no es ningún delito, por lo que le invito a hacerse el favor de culturizarse, que le hace falta, no lo niegue.
Como contextualización previa, como guía para enfocar su circunstancia, fíjese en lo siguiente: usted es más bien poca cosa. Sí, sea sincero con usted mismo. Con tantas limitaciones, tan poco tiempo, realmente, lo suyo es frustrante. Tela. Mucho. Es usted una piltrafa, así de claro. Uy, lo que me ha dicho este energúmeno, se dirá. Pero no se preocupe, que yo estoy igual. Es el abismo, apreciado lector. Ahora bien, aquí estoy para ayudarle, no a ser más de lo que es, sino a sacarle más partido. Pues usted, con su porte y donaire, puede dar mucho más, i.e. aparentar lo máximo posible y que la gente le admire, como al fin y al cabo, usted se merece. ¿No es magnífico? ¿Acaso no le gusta ser admirado, y por qué no, envidiado? Dese cuenta de que no le hablo de tener que leer ensayos filosóficos, clásicos de la literatura, ciencia ficción, ni profundizar en ningún campo de ciencia, humanidades, practicar deportes, o habilidades extraordinarias. ¡Es mucho más fácil! Con la de medios que hay, y lo poco que vivimos, es de ingenuos el perder tiempo en «cultivarse». Sea listo, y evite malgastar el tiempo como otros parguelas y perdedores que no llegan nunca a nada, y vaya a lo fácil, hágame caso, y siga leyendo.
Entrando en el asunto, usted tiene una formación, una experiencia, unas vivencias. ¿Que tiene pocos estudios y está acomplejado? ¡Invéntese que ha estudiado o conoce tal o cual cosa! Si Luís Roldán o Joana Ortega se «equivocaron» en sus currículums, ¡quién le va a decir a usted en qué se puede equivocar o no! Diga que tiene estudios o sabe de X, Y, Z. Y si le "pillan", no se preocupe, simplemente, comente que por el devenir de la vida hace mucho que no ejerce, y ya casi no recuerda nada, cosas de la vida. Además, ¡quién se va a dar cuenta, si la inmensa mayoría está en peor condición, alabadas sean la LOGSE, LOE, y la futura LOMCE! Usted es una eminencia, y no precisa calentar una silla para luego lucir etiquetas de "anís del mono". No, no, no. Usted puede decir lo que le de la gana, porque usted es como Leonardo: no hay escuela que le enseñe, pues usted es la escuela. Por lo que tirando de desparpajo, invéntese un currículum. Estudios en esto o aquello. También estancias para aprender idiomas que ya no recuerda por haber perdido práctica. O haber practicado deportes físicos o intelectuales en su juventud, porque usted no ha sido siempre el tipo zambombo de ahora. Además, y por qué no, incluso títulos nobiliarios si le gusta lo feudal, o parientes ilustres, total, lo que cuenta es dejar claro que su ADN está por encima del 99% de la chusma que le rodea y aburre. De todo. Usted es algo extraordinario. Algo de lo que no hay, un ser de luz, un tipo de uno entre un millón. Un milagro, al fin y al cabo. Y no se sienta culpable, todo hijo de vecino es un fantasma en mayor o menor medida, sólo varía el tipo de interés, cual prima sobre sí mismo, e.g. habrá individuos hiperinflacionistas, equilibrados, e incluso apocados deflacionistas, esos desagradables que guardan ases en la manga para alardear en el momento más inoportuno. Usted, como inflacionista, siempre tendrá tema de conversación, pues usted es usted y su imaginación, a modo de circunstancia pluscuanadaptativa.
Si el párrafo anterior le parece exagerado, le ruego que piense en lo siguiente: ¿no le ha pasado el sentirse apocado, notando que la imagen que tienen los demás de usted no se corresponde lo que usted sabe que vale? Vé, es que esa es la clave. La inflación personal sirve para ajustar la percepción de los demás hasta lo que realmente usted se merece. Y no sea modesto, que ser modesto es de pobres, y los amigos ya saben que usted es un fantasma, y se lo perdonarán, total, lo importante es participar. Vaya a por lo que se merece, porque usted tiene derecho a ser feliz, y a que los demás le admiren por lo mucho que usted vale. Por último, y sólo como puntuación extra, si puede, por favor, considere hacerse nacionalista, del tipo que sea, pues ahora está de moda, y es garantía de éxito con tanto borrego zumbado ansioso de encontrar a líderes mesiánicos.
R. Gaab
Como contextualización previa, como guía para enfocar su circunstancia, fíjese en lo siguiente: usted es más bien poca cosa. Sí, sea sincero con usted mismo. Con tantas limitaciones, tan poco tiempo, realmente, lo suyo es frustrante. Tela. Mucho. Es usted una piltrafa, así de claro. Uy, lo que me ha dicho este energúmeno, se dirá. Pero no se preocupe, que yo estoy igual. Es el abismo, apreciado lector. Ahora bien, aquí estoy para ayudarle, no a ser más de lo que es, sino a sacarle más partido. Pues usted, con su porte y donaire, puede dar mucho más, i.e. aparentar lo máximo posible y que la gente le admire, como al fin y al cabo, usted se merece. ¿No es magnífico? ¿Acaso no le gusta ser admirado, y por qué no, envidiado? Dese cuenta de que no le hablo de tener que leer ensayos filosóficos, clásicos de la literatura, ciencia ficción, ni profundizar en ningún campo de ciencia, humanidades, practicar deportes, o habilidades extraordinarias. ¡Es mucho más fácil! Con la de medios que hay, y lo poco que vivimos, es de ingenuos el perder tiempo en «cultivarse». Sea listo, y evite malgastar el tiempo como otros parguelas y perdedores que no llegan nunca a nada, y vaya a lo fácil, hágame caso, y siga leyendo.
Entrando en el asunto, usted tiene una formación, una experiencia, unas vivencias. ¿Que tiene pocos estudios y está acomplejado? ¡Invéntese que ha estudiado o conoce tal o cual cosa! Si Luís Roldán o Joana Ortega se «equivocaron» en sus currículums, ¡quién le va a decir a usted en qué se puede equivocar o no! Diga que tiene estudios o sabe de X, Y, Z. Y si le "pillan", no se preocupe, simplemente, comente que por el devenir de la vida hace mucho que no ejerce, y ya casi no recuerda nada, cosas de la vida. Además, ¡quién se va a dar cuenta, si la inmensa mayoría está en peor condición, alabadas sean la LOGSE, LOE, y la futura LOMCE! Usted es una eminencia, y no precisa calentar una silla para luego lucir etiquetas de "anís del mono". No, no, no. Usted puede decir lo que le de la gana, porque usted es como Leonardo: no hay escuela que le enseñe, pues usted es la escuela. Por lo que tirando de desparpajo, invéntese un currículum. Estudios en esto o aquello. También estancias para aprender idiomas que ya no recuerda por haber perdido práctica. O haber practicado deportes físicos o intelectuales en su juventud, porque usted no ha sido siempre el tipo zambombo de ahora. Además, y por qué no, incluso títulos nobiliarios si le gusta lo feudal, o parientes ilustres, total, lo que cuenta es dejar claro que su ADN está por encima del 99% de la chusma que le rodea y aburre. De todo. Usted es algo extraordinario. Algo de lo que no hay, un ser de luz, un tipo de uno entre un millón. Un milagro, al fin y al cabo. Y no se sienta culpable, todo hijo de vecino es un fantasma en mayor o menor medida, sólo varía el tipo de interés, cual prima sobre sí mismo, e.g. habrá individuos hiperinflacionistas, equilibrados, e incluso apocados deflacionistas, esos desagradables que guardan ases en la manga para alardear en el momento más inoportuno. Usted, como inflacionista, siempre tendrá tema de conversación, pues usted es usted y su imaginación, a modo de circunstancia pluscuanadaptativa.
Si el párrafo anterior le parece exagerado, le ruego que piense en lo siguiente: ¿no le ha pasado el sentirse apocado, notando que la imagen que tienen los demás de usted no se corresponde lo que usted sabe que vale? Vé, es que esa es la clave. La inflación personal sirve para ajustar la percepción de los demás hasta lo que realmente usted se merece. Y no sea modesto, que ser modesto es de pobres, y los amigos ya saben que usted es un fantasma, y se lo perdonarán, total, lo importante es participar. Vaya a por lo que se merece, porque usted tiene derecho a ser feliz, y a que los demás le admiren por lo mucho que usted vale. Por último, y sólo como puntuación extra, si puede, por favor, considere hacerse nacionalista, del tipo que sea, pues ahora está de moda, y es garantía de éxito con tanto borrego zumbado ansioso de encontrar a líderes mesiánicos.
R. Gaab
May 23, 2013
El que necessitem és INTEGRISME RELIGIÓS!
Cansat de la insubstancialitat de la seva existència? ¿Sent que la seva vida és mediocre, egoista, i que al capdavall, és vostè redundant? Sàpiga
que no es troba pas sol: això pot acabar unint-se a alguna cosa més gran: de la
mateixa manera que el relativisme total permet la immoralitat i
l'aberració, l'integrisme religiós li assegura punts d'ancoratge, i
múltiples ressorts de seguretat psicològica, objectivament beneficiosos
per tothom. No
permeti caure en l'egoisme de posar-se a vostè mateix per davant de
l'espècie, esclau de l'individualisme narcisista, amb pensaments
perillosos com «el meu cos és meu», «les normes són repressives»,
clarament intoxicacions per part d'enfocaments en confrontació amb la intel·ligència col·lectiva, que portarien a la nostra espècie cap a la
destrucció per contraposar objectius egoistes, contra el que representa
el bé comú i els objectius a llarg termini. I amb
el llarg termini com a premissa, l'integrisme religiós es pot plantejar
com una via vàlida per a un marc de convivència estable.
Quan escolteu desinformacions als mitjans de comunicació sobre que la religió és la font de moviments violents, pregunteu-vos: ¿al conflicte en qüestió, qui va llençar la primera pedra? ¿No és la causa la desgràcia i la injustícia de societats fragmentades?. Per descomptat, cap violència és desitjable, i no s'entengui això com una excusa, simplement, s'ha de comprendre la ràbia de qui es veu agredit. L'integrisme religiós no ha de ser violent, ni incitar a la violència. En absolut, de fet és una font natural de pau i amor, tant com per donar un cop de mà per veure la llum a qui no vegin el camí, amb tanta ajuda com sigui necessari, tot i que de vegades es peca d'agressiu, sense arribar a la violència. Les protestes massives al carrer serien un exemple de protesta pacífica, com les que s'han donat en països europeus, reivindicant el fonamentalisme religiós, com a font de pau i concòrdia, encara quan fossin titllats de violents, per l'interès de culpar gent fonamentalment piadosa i amb interès genuí en el millor per tota l'espècie, esforçant-se a fer veure als infidels la veritat del seu enfocament a la resta que encara no ha arribat a aquest nivell de comprensió i sensibilitat.
Com a conclusió, es pot veure a l'integrisme religiós com la fi de la demagògia, dels bàndols polítics, dels sistemes econòmics, sent el camí cap a construir un benestar comú, servint a la nostra espècie, des de la fe i la bondat.
R. Gaab
Quan escolteu desinformacions als mitjans de comunicació sobre que la religió és la font de moviments violents, pregunteu-vos: ¿al conflicte en qüestió, qui va llençar la primera pedra? ¿No és la causa la desgràcia i la injustícia de societats fragmentades?. Per descomptat, cap violència és desitjable, i no s'entengui això com una excusa, simplement, s'ha de comprendre la ràbia de qui es veu agredit. L'integrisme religiós no ha de ser violent, ni incitar a la violència. En absolut, de fet és una font natural de pau i amor, tant com per donar un cop de mà per veure la llum a qui no vegin el camí, amb tanta ajuda com sigui necessari, tot i que de vegades es peca d'agressiu, sense arribar a la violència. Les protestes massives al carrer serien un exemple de protesta pacífica, com les que s'han donat en països europeus, reivindicant el fonamentalisme religiós, com a font de pau i concòrdia, encara quan fossin titllats de violents, per l'interès de culpar gent fonamentalment piadosa i amb interès genuí en el millor per tota l'espècie, esforçant-se a fer veure als infidels la veritat del seu enfocament a la resta que encara no ha arribat a aquest nivell de comprensió i sensibilitat.
Com a conclusió, es pot veure a l'integrisme religiós com la fi de la demagògia, dels bàndols polítics, dels sistemes econòmics, sent el camí cap a construir un benestar comú, servint a la nostra espècie, des de la fe i la bondat.
R. Gaab
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¡Lo que necesitamos es INTEGRISMO RELIGIOSO!
¿Está cansado de la insustancialidad de su existencia? ¿Siente que su vida es mediocre, egoísta, y que a fin de cuentas, es usted redundante? Sepa que no está solo: eso puede terminar uniéndose a algo más grande: de la misma manera que el relativismo total permite la inmoralidad y la aberración, el integrismo religioso le asegura puntos de anclaje, y múltiples resortes de seguridad psicológica, objetivamente beneficiosos para todos. No permita caer en el egoísmo de ponerse a usted mismo por delante de la especie, esclavo del individualismo narcisista, con pensamientos peligrosos como «mi cuerpo es mío», «las normas son represivas», claramente intoxicaciones por parte de enfoques en confrontación con la inteligencia colectiva, que llevarían a nuestra especie hacia la destrucción por contraponer objetivos egoístas, contra lo que representa el bien común y los objetivos a largo plazo. Y con el largo plazo como premisa, el integrismo religioso se puede plantear como una vía válida para un marco de convivencia estable.
Cuando escuche desinformaciones por los medios de comunicación sobre que la religión es la fuente de movimientos violentos, pregúntese: en el conflicto en cuestión, ¿quién tiró la primera piedra? ¿No es la causa la desgracia y la injusticia de sociedades fragmentadas?. Desde luego, ninguna violencia es deseable, y no se entienda esto como una excusa, simplemente, se ha de comprender la rabia de quien se ve agredido. El integrismo religioso no tiene por qué ser violento, ni incitar a la violencia. En absoluto, de hecho es una fuente natural de paz y el amor, tanto como para ayudar a ver la luz a quien no vean el camino, con tanta ayuda como sea necesario, aún cuando a veces se peque de agresivo, sin llegar a la violencia. Las protestas callejeras masivas serían un ejemplo de protesta pacífica, como las que se han dado en países europeos, reivindicando el fundamentalismo religioso, como fuente de paz y concordia, aún cuando fuesen tildados de violentos, por el interés de culpar a gente fundamentalmente piadosa y con interés genuino en lo mejor para toda la especie, esforzándose en hacer ver a los infieles la verdad de su enfoque al resto que todavía no ha llegado a ese nivel de comprensión y sensibilidad.
Como corolario, se puede ver al integrismo religioso como el fin de la demagogia, de los bandos políticos, sistemas económicos, siendo el camino hacia construir un bienestar común, sirviendo a nuestra especie, desde la fe y la bondad.
R. Gaab
Cuando escuche desinformaciones por los medios de comunicación sobre que la religión es la fuente de movimientos violentos, pregúntese: en el conflicto en cuestión, ¿quién tiró la primera piedra? ¿No es la causa la desgracia y la injusticia de sociedades fragmentadas?. Desde luego, ninguna violencia es deseable, y no se entienda esto como una excusa, simplemente, se ha de comprender la rabia de quien se ve agredido. El integrismo religioso no tiene por qué ser violento, ni incitar a la violencia. En absoluto, de hecho es una fuente natural de paz y el amor, tanto como para ayudar a ver la luz a quien no vean el camino, con tanta ayuda como sea necesario, aún cuando a veces se peque de agresivo, sin llegar a la violencia. Las protestas callejeras masivas serían un ejemplo de protesta pacífica, como las que se han dado en países europeos, reivindicando el fundamentalismo religioso, como fuente de paz y concordia, aún cuando fuesen tildados de violentos, por el interés de culpar a gente fundamentalmente piadosa y con interés genuino en lo mejor para toda la especie, esforzándose en hacer ver a los infieles la verdad de su enfoque al resto que todavía no ha llegado a ese nivel de comprensión y sensibilidad.
Como corolario, se puede ver al integrismo religioso como el fin de la demagogia, de los bandos políticos, sistemas económicos, siendo el camino hacia construir un bienestar común, sirviendo a nuestra especie, desde la fe y la bondad.
R. Gaab
May 7, 2013
El que necessitem és CHACONISME!
El
PSC es va començar a nodrir, des del període constitucional obert el
1978 a Espanya, de persones que sentien animadversió cap als símbols
relacionats amb l'estat, per haver fet servir aquests com a propaganda d'un
règim totalitari durant quatre dècades, sentiment habitual a les
persones de esquerra
en general, i també als nacionalistes de Catalunya i del País Basc, principals opositors al règim anterior. Aquest
factor va ser la tònica a la immensa majoria de les formacions
polítiques catalanes durant els anys 80, ja que tant els partits de base
socialista, com els nacionalistes, compartien la inèrcia
antifranquista, fent del "catalanisme" un front comú, resultant en
concessions als
nacionalistes per la basa del victimisme, presentades com una
compensació posttraumàtica, tot i anar contra la lògica de la
perspectiva de l'esquerra. D'aquí
la facilitat per donar suport, o almenys tolerar, al "catalanisme" per
la immensa majoria de forces polítiques de la resta d'Espanya, com una
reformulació del nacionalisme català en termes culturals, enfocat a la
protecció i normalització de l'ús de la llengua catalana
després del període d'exclusió de la vida pública de la mateixa durant
la dictadura, vist amb simpatia pel gruix de la societat espanyola, que
també va patir la repressió, fins i tot amb més virulència en moltes
zones. Partint
d'aquest context, es va comptar amb via lliure a Catalunya per les
mesures de "normalització lingüística" a les escoles, l'ús predominant
del català a les institucions, i fer servir neologismes per donar un tracte
d'estat de facto a la comunitat autònoma catalana a la pràctica totalitat de mitjans finançats directament o indirectament per la comunitat autònoma i municipis de la mateixa. Ni
tan sols el PP va fer una oposició real a l'avanç del "catalanisme" a
Catalunya: d'una banda, per por a l'ús de la carta de banalització del
franquisme, i en igual o major mida, per ser vistos els partits
nacionalistes conservadors com partits frontissa, susceptibles d'acceptar tractes a canvi de tapar corrupteles o altres concessions puntuals. Així,
fins i tot el PP va acabar acceptant de facto la "idiosincràsia
identitària" del nacionalisme català com un mal menor, com a condiment
necessari per la gresca associada a les arengues electorals de consum
intern del nacionalisme català.
Durant la dècada dels 90 es va incrementar la velocitat de transformació, suplint els "defectes" de la normalització lingüística dels 80, quan s'educava en el bilingüisme per no comptar amb prou professors, pel que per a finals dels 90, juntament amb el progressiu avanç legislatiu ad hoc, la immersió lingüística total en català es va fer una realitat a la immensa majoria de col · legis i instituts catalans, quedant només les universitats encara a mig gas pel que fa a docència catalanista, si bé s'entreveia que l'assimilació total seria qüestió de temps. El somni del nacionalisme català, tenir l'escola sota control per poder "construir" una societat a la imatge i semblança del somni homogeneïtzador ad hoc, es feia realitat: una cultura, una llengua, una història, un país, un líder.
De manera anàloga al nacionalisme espanyol del franquisme, el gruix del nacionalisme català comparteix amb aquest el substrat integrador i paternalista del catolicisme, pel que el català no es veia com un fet "intrínsecament negatiu", sinó com l'ànim de gent benintencionada que tenia afany per preservar la seva cultura, de vegades de manera una mica entremaliada, però mantenint la simpatia de la majoria de la societat espanyola, tot i anar associat a reivindicacions de tota mena que no tenien a veure amb la llengua. S'acceptava com idiosincràsia local. Arribant a l'11 de setembre de l'any passat, després de més de tres dècades de governs nacionalistes a Catalunya, amb cotes d'autogovern comparables als integrants de qualsevol altre estat de configuració similar, encara es fa servir com arma llancívola el fantasma del franquisme per part dels mitjans subvencionats del nacionalisme català, havent-se estès del PP de Catalunya, a noves formacions sorgides com a reacció a l'augment de grau del nacionalisme, principalment, Ciutadans. Contra tot pronòstic, es va produir un punt d'inflexió després d'aquest dia: de la percepció de idiosincràsia i de "gent que protegeix lo seu", es va passar a veure sense la careta simpàtica: confrontació ètnica, atiada per part de i per l'usdefruit i protecció de la casta del nacionalisme català, amb l'objectiu d'un estat independent, deixant clar que les diferents etapes del "catalanisme" conformen una traïció a l'Estat, executada pas a pas, fins i tot contra la llei que legitima el propi govern autonòmic, utilitzant a discreció propaganda pagada amb diners públics, conformant una guerra total per part de mitjans subvencionats i controlats pel poder nacionalista, per fer veure l'escissió unilateral com l'única manera de "salvar Catalunya", no assumint cap responsabilitat tot i haver estat governant la comunitat autònoma des de l'inici de la democràcia.
Després del revulsiu de l'11-S, el PSC anava a les últimes eleccions autonòmiques a Catalunya del passat 25 de novembre, tranquil·litzant als catalans votants del PSC amb ascendència o naixement en altres províncies espanyoles, denominats "xarnegos" per ser castellanoparlants, aclarint explícitament que el seu partit no estava per la ruptura d'Espanya. La qual cosa va fer que bona part dels "xarnegos" d'esquerres votants del PSC repetissin el seu vot. Pels que tinguin contacte amb votants del PSC, suposo que coneixeran la sorpresa quan es va produir la fractura interna a la votació sobre la "sobirania" de Catalunya al parlament autonòmic català: No va quedar clar a la campanya electoral? Doncs sembla que no. Part del PSC semblava tornar a ballar-nacionalistes de la seva època del tripartit, quan intentaven ser més nacionalistes que ERC i ICV-EUiA-Verds. Ara, amb la carta de la Chacón, queda palesa la discrepància interna del PSC, no només havent despertat part del tràngol "catalanista", ja sigui per veure la deriva feixistoide del nacionalisme català, o per entreveure l'afartament de que els que voten al PSC a Catalunya, principalment no nacionalistes, i que si fins ara els han votat, ha estat per no haver altra cosa equivalent. Vist lo vist, i siguin els seus motius més o menys honorables, o més o menys egoistes, a la meva manera de veure més val "chaconisme" tard, que no que segueixin els senyorets del "socialisme pijo catalanista" vivint del conte gràcies als vots dels "colons d'esquerres", el vot dels quals a la província de Barcelona segueix valent molt menys que a Lleida, Girona o Tarragona. Perquè segueixen havent classes, sembla.
R. Gaab
Durant la dècada dels 90 es va incrementar la velocitat de transformació, suplint els "defectes" de la normalització lingüística dels 80, quan s'educava en el bilingüisme per no comptar amb prou professors, pel que per a finals dels 90, juntament amb el progressiu avanç legislatiu ad hoc, la immersió lingüística total en català es va fer una realitat a la immensa majoria de col · legis i instituts catalans, quedant només les universitats encara a mig gas pel que fa a docència catalanista, si bé s'entreveia que l'assimilació total seria qüestió de temps. El somni del nacionalisme català, tenir l'escola sota control per poder "construir" una societat a la imatge i semblança del somni homogeneïtzador ad hoc, es feia realitat: una cultura, una llengua, una història, un país, un líder.
De manera anàloga al nacionalisme espanyol del franquisme, el gruix del nacionalisme català comparteix amb aquest el substrat integrador i paternalista del catolicisme, pel que el català no es veia com un fet "intrínsecament negatiu", sinó com l'ànim de gent benintencionada que tenia afany per preservar la seva cultura, de vegades de manera una mica entremaliada, però mantenint la simpatia de la majoria de la societat espanyola, tot i anar associat a reivindicacions de tota mena que no tenien a veure amb la llengua. S'acceptava com idiosincràsia local. Arribant a l'11 de setembre de l'any passat, després de més de tres dècades de governs nacionalistes a Catalunya, amb cotes d'autogovern comparables als integrants de qualsevol altre estat de configuració similar, encara es fa servir com arma llancívola el fantasma del franquisme per part dels mitjans subvencionats del nacionalisme català, havent-se estès del PP de Catalunya, a noves formacions sorgides com a reacció a l'augment de grau del nacionalisme, principalment, Ciutadans. Contra tot pronòstic, es va produir un punt d'inflexió després d'aquest dia: de la percepció de idiosincràsia i de "gent que protegeix lo seu", es va passar a veure sense la careta simpàtica: confrontació ètnica, atiada per part de i per l'usdefruit i protecció de la casta del nacionalisme català, amb l'objectiu d'un estat independent, deixant clar que les diferents etapes del "catalanisme" conformen una traïció a l'Estat, executada pas a pas, fins i tot contra la llei que legitima el propi govern autonòmic, utilitzant a discreció propaganda pagada amb diners públics, conformant una guerra total per part de mitjans subvencionats i controlats pel poder nacionalista, per fer veure l'escissió unilateral com l'única manera de "salvar Catalunya", no assumint cap responsabilitat tot i haver estat governant la comunitat autònoma des de l'inici de la democràcia.
Després del revulsiu de l'11-S, el PSC anava a les últimes eleccions autonòmiques a Catalunya del passat 25 de novembre, tranquil·litzant als catalans votants del PSC amb ascendència o naixement en altres províncies espanyoles, denominats "xarnegos" per ser castellanoparlants, aclarint explícitament que el seu partit no estava per la ruptura d'Espanya. La qual cosa va fer que bona part dels "xarnegos" d'esquerres votants del PSC repetissin el seu vot. Pels que tinguin contacte amb votants del PSC, suposo que coneixeran la sorpresa quan es va produir la fractura interna a la votació sobre la "sobirania" de Catalunya al parlament autonòmic català: No va quedar clar a la campanya electoral? Doncs sembla que no. Part del PSC semblava tornar a ballar-nacionalistes de la seva època del tripartit, quan intentaven ser més nacionalistes que ERC i ICV-EUiA-Verds. Ara, amb la carta de la Chacón, queda palesa la discrepància interna del PSC, no només havent despertat part del tràngol "catalanista", ja sigui per veure la deriva feixistoide del nacionalisme català, o per entreveure l'afartament de que els que voten al PSC a Catalunya, principalment no nacionalistes, i que si fins ara els han votat, ha estat per no haver altra cosa equivalent. Vist lo vist, i siguin els seus motius més o menys honorables, o més o menys egoistes, a la meva manera de veure més val "chaconisme" tard, que no que segueixin els senyorets del "socialisme pijo catalanista" vivint del conte gràcies als vots dels "colons d'esquerres", el vot dels quals a la província de Barcelona segueix valent molt menys que a Lleida, Girona o Tarragona. Perquè segueixen havent classes, sembla.
R. Gaab
May 6, 2013
¡Lo que necesitamos es CHACONISMO!
El
PSC se empezó a nutrir,
desde el periodo constitucional abierto en 1978 en España, de personas que sentían animadversión hacia los símbolos
relacionados con el estado, por haberse usado éstos como propaganda de un régimen
totalitario durante cuatro décadas, sentimiento habitual en las personas de izquierda en general, y también en los nacionalistas de Cataluña y País Vasco, por ser los principales opositores al régimen anterior. Ese factor fue la tónica en la inmensa mayoría de las formaciones políticas catalanas durante
los años 80, ya que tanto los partidos de base socialista, como los
nacionalistas, compartían la inercia antifranquista, haciendo del "catalanismo" un frente común, resultando en concesiones a los nacionalistas por la baza del victimismo, presentadas como una compensación postraumática,
aún yendo contra la lógica de la perspectiva de la izquierda. De
ahí la facilidad para apoyar, o al menos tolerar, al “catalanismo” por la inmensa
mayoría de fuerzas políticas en el resto de España, como una
reformulación del nacionalismo catalán en términos culturales, enfocado a la protección y normalización del uso de la lengua
catalana tras el periodo de exclusión de la vida pública de la
misma durante la dictadura, visto con simpatía por el grueso de
la sociedad española, que también padeció la represión, incluso
con mayor virulencia en muchas zonas. Partiendo de ese contexto, se
contó con vía libre en Cataluña para las medidas de "normalización
lingüística" en las escuelas, el uso predominante del catalán en
las instituciones, y el usar neologismos para dar un trato de estado de
facto a la comunidad autónoma catalana en la práctica totalidad de medios
financiados directa o indirectamente por la comunidad autónoma y municipios de la misma. Ni siquiera el PP hizo una oposición real al avance del
“catalanismo” en Cataluña: por un lado, por temor al uso de la carta de banalización del franquismo, y en igual o mayor medida, por ser vistos los partidos
nacionalistas conservadores como partidos bisagra, susceptibles de aceptar tratos a cambio de tapar corruptelas u otras concesiones puntuales. Así, incluso el PP acabó aceptando de facto
la “idiosincracia identitaria” del nacionalismo catalán como un
mal menor, como condimento necesario para el jaleo asociado a las
arengas electorales de consumo interno del nacionalismo catalán.
Durante
la década de los 90 se incrementó la velocidad de transformación,
supliendo los “defectos” de la normalización lingüística de
los 80, cuando se educaba en el bilingüismo por no contar con
suficientes profesores, por lo que para finales de
los 90, junto con el progresivo avance legislativo ad
hoc, la inmersión lingüística total en catalán se hizo una
realidad en la inmensa mayoría de colegios e institutos catalanes,
quedando sólo las universidades todavía a medio gas por lo que
respecta a docencia catalanista, si bien se vislumbraba que la asimilación total sería cuestión de tiempo. El sueño del
nacionalismo catalán, tener la escuela bajo control para poder “construir”
una sociedad a la imagen y semejanza del sueño homogeneizador ad hoc, se hacía realidad: una cultura, una lengua, una historia, un
país, un líder.
De manera análoga al nacionalismo español del
franquismo, el grueso del nacionalismo catalán comparte con éste el
substrato integrador y paternalista del catolicismo, por lo que el catalán no se veía como algo “intrínsecamente
negativo”, sino como el ánimo de gente bienintencionada que tenía
afán por preservar su cultura, a veces de manera algo traviesa, pero
manteniendo la simpatía de la mayoría de la sociedad
española, pese a ir asociado a reivindicaciones de todo tipo que no
tenían que ver con la lengua. Se aceptaba como idiosincracia local. Llegando
al 11 de septiembre del año pasado, tras más de tres décadas de gobiernos nacionalistas
en Cataluña, con cotas de autogobierno comparables a los integrantes de cualquier otro estado de configuración similar, todavía se usa como arma arrojadiza el fantasma del
franquismo por parte de los medios subvencionados del nacionalismo
catalán, habiéndose extendido del PP de Cataluña, a nuevas
formaciones surgidas como reacción al aumento de grado del
nacionalismo, principalmente, Ciutadans. Contra todo pronóstico, se produjo un punto de
inflexión tras ese día: de la percepción de
idiosincracia y de “gente que protege los suyo”, se pasó a ver sin la careta simpática: confrontación étnica, azuzada por y para para el usufructo y protección de la casta del nacionalismo catalán, con el objetivo de un estado independiente, dejando claro que las distintas etapas del "catalanismo" conforman una traición
al Estado, ejecutada paso a paso, incluso contra la ley que legitima al propio
gobierno autonómico, utilizando a discreción propaganda pagada con dinero público, conformando una guerra total por parte de medios subvencionados y controlados por el poder
nacionalista, para hacer ver la escisión unilateral como la única
manera de “salvar a Cataluña”, no asumiendo ninguna
responsabilidad pese haber estado gobernando la comunidad
autónoma desde el inicio de la democracia.
Tras
el el revulsivo del 11-S, el PSC acudía a las
últimas elecciones autonómicas en Cataluña del pasado 25 de
noviembre, tranquilizando a los catalanes votantes del PSC
con ascendencia o nacimiento en otras provincias españolas,
denominados “charnegos” por ser castellanohablantes, aclarando
explícitamente que su partido no estaba por la ruptura de España.
Lo cual hizo que buena parte de los “charnegos” de izquierdas
votantes del PSC repitiesen su voto. Para los que tengan contacto con votantes del PSC, supongo que conocerán la sorpresa
cuando se produjo la fractura interna en la votación sobre la
“soberanía” de Cataluña en el parlamento autonómico catalán:
¿No quedó claro en la campaña electoral? Pues parece que no. Parte
del PSC parecía volver a las andadas nacionalistas de su época del
tripartito, cuando competían a ser más nacionalistas que ERC e
ICV-EUiA-Verds. Ahora, con la carta de Chacón, queda
manifiesta la discrepancia interna del PSC, no sólo habiendo despertado parte del trance "catalanista", ya sea por ver la deriva
fascistoide del nacionalismo catalán, o por entrever el hartazgo de
que quienes votan al PSC en Cataluña, principalmente no nacionalistas, y que si
hasta ahora les han votado, ha sido por no haber otra cosa
equivalente. Visto lo visto, y sean sus motivos más o menos
honorables, o más o menos egoístas, a mi modo de ver más vale "chaconismo" tarde, que
no que sigan los señoritos del “socialismo pijo catalanista”
viviendo del cuento gracias a los votos de los “colonos de izquierdas”,
cuyo voto en la provincia de Barcelona sigue valiendo mucho menos que
en Lérida, Gerona o Tarragona. Porque sigue habiendo clases, parece.
R.
Gaab
Apr 28, 2013
El que necessitem és PARLAR SEMPRE EN LA NOSTRA LLENGUA!
Per molt que hi hagi altres llengües oficials, fins i tot més parlades
que la nostra, la nostra és la llengua pròpia de la terra on vivim. Si
la fem servir sempre, cada vegada ens sentirem més còmodes. Això té a
veure amb la llibertat, la història, i el nexe sentimental amb la terra.
Si on vivim n'hi ha més d'una llengua oficial per motius històrics, cal anar amb compte i evitar la resta, donat que parlar amb una altra llengua a colons arribats d'altres parts seria discriminatori: parlant sempre en la nostra llengua els estem fent un favor, ja que no fent-ho, estaríem fomentant la seva, no permetent que gaudeixin de la nostra llengua. Bàsicament, és una qüestió de respecte, ells mereixen aprendre i gaudir igual que nosaltres de la nostra llengua, és el mínim que podem fer. D'aquí que resulti natural que tant en tots els àmbits de l'administració, educació inclosa, imposem la nostra llengua com a vehicular, per lògica, en ser la llengua de la nostra terra, ja que si l'objectiu fos que ho entengués tot el planeta, el posaríem en anglès. Una mica de sentit comú: hem de ser pràctics, evitant demagògies i enveges, ni d'un més que un altre, es tracta de triar el que més convé, d'acord amb el context, valors, i respecte a la tradició de la terra, o en cas contrari seria un genocidi ètnic en permetre una amalgama heterogènia de llengües oficials.
Dins del tècnic, cal tenir en compte que les llengües són eines de comunicació, i que cap llengua és dolenta per si mateixa, per la qual cosa, no és una falta d'educació usar la nostra llengua amb altres persones, tot i que nosaltres els parlem en la nostra llengua i ens responguin en la seva, així ajudem a fer que es vagin acostumant i acabin parlant la nostra llengua, pel seu propi bé.
No es pot obviar, a més, que cada vegada que fem servir una altra llengua oficial diferent, perdem l'oportunitat d'utilitzar la nostra, i per tant, d'augmentar el seu ús, pel que mantindrem la salut de la nostra llengua, evitant que sigui exterminada per les llengües competidores. És com una planta, cal cuidar-la, perquè no es contamini i intoxiqui, i que sobrevisqui en competència amb altres, que fins i tot sense mala fe, podrien suposar l'extinció dels nostres sentiments.
R. Gaab
Si on vivim n'hi ha més d'una llengua oficial per motius històrics, cal anar amb compte i evitar la resta, donat que parlar amb una altra llengua a colons arribats d'altres parts seria discriminatori: parlant sempre en la nostra llengua els estem fent un favor, ja que no fent-ho, estaríem fomentant la seva, no permetent que gaudeixin de la nostra llengua. Bàsicament, és una qüestió de respecte, ells mereixen aprendre i gaudir igual que nosaltres de la nostra llengua, és el mínim que podem fer. D'aquí que resulti natural que tant en tots els àmbits de l'administració, educació inclosa, imposem la nostra llengua com a vehicular, per lògica, en ser la llengua de la nostra terra, ja que si l'objectiu fos que ho entengués tot el planeta, el posaríem en anglès. Una mica de sentit comú: hem de ser pràctics, evitant demagògies i enveges, ni d'un més que un altre, es tracta de triar el que més convé, d'acord amb el context, valors, i respecte a la tradició de la terra, o en cas contrari seria un genocidi ètnic en permetre una amalgama heterogènia de llengües oficials.
Dins del tècnic, cal tenir en compte que les llengües són eines de comunicació, i que cap llengua és dolenta per si mateixa, per la qual cosa, no és una falta d'educació usar la nostra llengua amb altres persones, tot i que nosaltres els parlem en la nostra llengua i ens responguin en la seva, així ajudem a fer que es vagin acostumant i acabin parlant la nostra llengua, pel seu propi bé.
No es pot obviar, a més, que cada vegada que fem servir una altra llengua oficial diferent, perdem l'oportunitat d'utilitzar la nostra, i per tant, d'augmentar el seu ús, pel que mantindrem la salut de la nostra llengua, evitant que sigui exterminada per les llengües competidores. És com una planta, cal cuidar-la, perquè no es contamini i intoxiqui, i que sobrevisqui en competència amb altres, que fins i tot sense mala fe, podrien suposar l'extinció dels nostres sentiments.
R. Gaab
¡Lo que necesitamos es HABLAR SIEMPRE EN NUESTRA LENGUA!
Por mucho que hayan otras lenguas oficiales, incluso más habladas que la nuestra, la nuestra es la lengua propia de la tierra donde vivimos. Si la usamos siempre, cada vez nos sentiremos más cómodos. Esto tiene que ver con la libertad, la historia, y el nexo sentimental con la tierra.
Si donde vivimos hay más de una lengua oficial por motivos históricos, hay que ir con ojo y evitar el resto, porque hablar con otra lengua a gente de ostras costumbres o a colonos llegados de otras partes, sería discriminatorio: hablándoles siempre en nuestra lengua les estamos haciendo un favor, puesto que no haciéndolo, estaríamos fomentando la suya, no permitiendo que disfruten de nuestra lengua. Básicamente, es una cuestión de respeto, ellos merecen aprender y disfrutar igual que nosotros de nuestra lengua, es lo menos que podemos hacer por su propio bien, aún cuando ellos no sean conscientes del bien que les hacemos. De ahí que resulte natural que en todos los ámbitos de la administración, educación incluída, impongamos nuestra lengua como vehicular, por lógica, al ser la lengua de nuestra tierra, dado que si se tratase de que lo entendiese todo el planeta, lo pondríamos en inglés. Un poco de sentido común: hemos de ser prácticos, evitando demagogias y envidias, ni de uno más que otro, pues se trata de elegir lo que más conviene, de acuerdo con el contexto, valores, y respeto a la tradición de la tierra, o de lo contrario sería un genocidio étnico al permitir una amalgama heterogénea de lenguas oficiales.
Dentro de lo técnico, hay que tener en cuenta que las lenguas son herramientas de comunicación, y que ninguna lengua es mala por sí misma, por lo que, no es una falta de educación usar nuestra lengua con otras personas, aún cuando les hablemos nos respondan en la suya, ya que así les ayudamos, y acabarán aprendiendo antes nuestra lengua, por su propio bien.
No se puede obviar, además, que cada vez que usamos otra lengua oficial distinta, perdemos la oportunidad de utilizar la nuestra, y por tanto, de aumentar su uso, por lo que mantendremos la salud de la nuestra, evitando que sea exterminada por las lenguas competidoras. Es como una planta: hay que cuidarla, mimarla, protegerla, para que no se contamine e intoxique, y que sobreviva en competencia con otras, que incluso sin mala fe, podrían suponer la extinción de nuestra tradición, sentimientos, e identidad.
R. Gaab
Si donde vivimos hay más de una lengua oficial por motivos históricos, hay que ir con ojo y evitar el resto, porque hablar con otra lengua a gente de ostras costumbres o a colonos llegados de otras partes, sería discriminatorio: hablándoles siempre en nuestra lengua les estamos haciendo un favor, puesto que no haciéndolo, estaríamos fomentando la suya, no permitiendo que disfruten de nuestra lengua. Básicamente, es una cuestión de respeto, ellos merecen aprender y disfrutar igual que nosotros de nuestra lengua, es lo menos que podemos hacer por su propio bien, aún cuando ellos no sean conscientes del bien que les hacemos. De ahí que resulte natural que en todos los ámbitos de la administración, educación incluída, impongamos nuestra lengua como vehicular, por lógica, al ser la lengua de nuestra tierra, dado que si se tratase de que lo entendiese todo el planeta, lo pondríamos en inglés. Un poco de sentido común: hemos de ser prácticos, evitando demagogias y envidias, ni de uno más que otro, pues se trata de elegir lo que más conviene, de acuerdo con el contexto, valores, y respeto a la tradición de la tierra, o de lo contrario sería un genocidio étnico al permitir una amalgama heterogénea de lenguas oficiales.
Dentro de lo técnico, hay que tener en cuenta que las lenguas son herramientas de comunicación, y que ninguna lengua es mala por sí misma, por lo que, no es una falta de educación usar nuestra lengua con otras personas, aún cuando les hablemos nos respondan en la suya, ya que así les ayudamos, y acabarán aprendiendo antes nuestra lengua, por su propio bien.
No se puede obviar, además, que cada vez que usamos otra lengua oficial distinta, perdemos la oportunidad de utilizar la nuestra, y por tanto, de aumentar su uso, por lo que mantendremos la salud de la nuestra, evitando que sea exterminada por las lenguas competidoras. Es como una planta: hay que cuidarla, mimarla, protegerla, para que no se contamine e intoxique, y que sobreviva en competencia con otras, que incluso sin mala fe, podrían suponer la extinción de nuestra tradición, sentimientos, e identidad.
R. Gaab
Apr 26, 2013
El que necessitem és UN IMPERI!
Aquest
article va a dirigit a vostè, el responsable de gestionar una regió on
viuen milions de persones, però que no té autonomia total, per no ser un
estat. I això és injust. Un fre. Un jou. Una condemna. I hem d'aspirar a molt més. Al
cap i a la fi, tenim moltes coses que ens diferencien dels nostres veïns
que integren el mateix estat, e.g, millor dicció, vocalització, educació,
cultura, riquesa, i bon gust en general. Tinguem clar que descendim d'estirps feudals mil·lenàries, amb costums, folklore, i història pròpia. No podem permetre que altres ens imposin la seva cultura i valors! No! Si cal, farem pressió per prohibir idees i cultures perilloses, les quals puguin acabar amb la nostra tradició.
Un cop aconseguit consolidar la base, amb una massa crítica forta, i després d'anys d'erosió contínua, controlant escola, mitjans de comunicació, partits polítics ... toca plantejar la independència respecte a l'estat opressor. Doncs, ¿qui és ningú per obligar-nos a pertànyer a un estat on hi ha gent de cultura diferent, amb qui, llevat d'una minoria de colons que han sigut imposats per l'opressor, no tenim ni volem tenir res a veure? Si de cas, fer una mica de negoci, però perquè som bones persones i som el suficientment solidaris per vendre l'excés de producció als nostres veïns que no saben fer coses de tanta qualitat.
Però, la independència, és suficient? Tampoc! N'hi ha territoris confrontants que van ser usurpats, que van ser nostres a un passat gloriós, que són autèntics germans nostres, embrutits per la cultura opressora. Els hem de salvar! D'aquí, que subvencionarem i finançarem mitjans de comunicació, partits polítics, think tanks locals, i tot el que faci falta perquè reneixi la llavor de la nostra cultura allà també, netejant i desintoxicant gradualment l'invasor: adaptació de topònims, forçar que els nom s'usin únicament d'acord a les nostres exigències, imposar la nostra llengua com a vehicular en exclusiva, demonitzar la cultura en altre temps invasora. Ho volem tot! Tenim dret a viure la nostra cultura ia alliberar la nostra gent del jou feixista del nostre opressor, imposant la nostra pau, les nostres lleis, els nostres costums, la nostra democràcia, i els nostres valors, a tots!
R. Gaab
Un cop aconseguit consolidar la base, amb una massa crítica forta, i després d'anys d'erosió contínua, controlant escola, mitjans de comunicació, partits polítics ... toca plantejar la independència respecte a l'estat opressor. Doncs, ¿qui és ningú per obligar-nos a pertànyer a un estat on hi ha gent de cultura diferent, amb qui, llevat d'una minoria de colons que han sigut imposats per l'opressor, no tenim ni volem tenir res a veure? Si de cas, fer una mica de negoci, però perquè som bones persones i som el suficientment solidaris per vendre l'excés de producció als nostres veïns que no saben fer coses de tanta qualitat.
Però, la independència, és suficient? Tampoc! N'hi ha territoris confrontants que van ser usurpats, que van ser nostres a un passat gloriós, que són autèntics germans nostres, embrutits per la cultura opressora. Els hem de salvar! D'aquí, que subvencionarem i finançarem mitjans de comunicació, partits polítics, think tanks locals, i tot el que faci falta perquè reneixi la llavor de la nostra cultura allà també, netejant i desintoxicant gradualment l'invasor: adaptació de topònims, forçar que els nom s'usin únicament d'acord a les nostres exigències, imposar la nostra llengua com a vehicular en exclusiva, demonitzar la cultura en altre temps invasora. Ho volem tot! Tenim dret a viure la nostra cultura ia alliberar la nostra gent del jou feixista del nostre opressor, imposant la nostra pau, les nostres lleis, els nostres costums, la nostra democràcia, i els nostres valors, a tots!
R. Gaab
¡Lo que necesitamos es UN IMPERIO!
Este artículo va a dirigido a usted, el responsable de gestionar una región donde viven millones de personas, pero que no tiene autonomía total, por no ser un estado. Y eso es injusto. Un freno. Un yugo. Una condena. Y debemos aspirar a mucho más. Al fin y al cabo, tenemos muchas cosas que nos diferencian de nuestros vecinos que integran el mismo estado, e.g., mejor dicción, vocalización, educación cultura, riqueza, y buen gusto en general. Al fin y al cabo, descendemos de estirpes feudales milenarias, con costumbres, folclore, e historia propia. ¡No podemos permitir que otros nos impongan su cultura y valores! ¡No! Si es necesario, tenemos que hacer presión para prohibir ideas y culturas peligrosas, que puedan acabar con nuestra tradición.
Una vez conseguido afianzar la base, con una masa crítica fuerte, tras años de erosión continua, controlando escuela, medios de comunicación, partidos políticos... toca plantear la independencia respecto al estado opresor. Pues, ¿quién es nadie para obligarnos a pertenecer a un estado de gente de cultura diferente, con quienes, salvo una minoría de colonos que han sindo impuestos por el opresor, no tenemos ni queremos tener nada que ver? Si acaso, hacer algo de negocio, pero porque somos buenas personas y somos lo sufientemente solidarios para vender el exceso de producción a nuestros vecinos que no saben hacer cosas de tanta calidad.
Pero, ¿la independencia, es suficiente? ¡Tampoco! Hay territorios colindantes que fueron arrebatados, nuestros en un pasado glorioso, que son auténticos hermanos nuestros, embrutecidos por la cultura opresora. ¡Tenemos que salvarles! De ahí, que subvencionaremos y financiaremos medios de comunicación, partidos políticos, think tanks locales, y todo lo que haga falta para que renazca la semilla de nuestra cultura allí también, limpiando y desintoxicando paulatinamente al invasor: adaptación de topónimos, forzar que los nombre se usen únicamente de acuerdo a nuestras exigencias, imponer nuestra lengua como vehicular en exclusiva, demonizar a la cultura otrora invasora. ¡Lo queremos todo! ¡Tenemos derecho a vivir nuestra cultura y a liberar a nuestra gente del yugo fascista de nuestro opresor, imponiendo nuestra paz, nuestras leyes, nuestras costumbres, nuestra democracia, y nuestros valores, a todos!
R. Gaab
Apr 22, 2013
El que necessitem és celebrar SANT JORDI!
El dia de Sant Jordi no tracta de regalar una rosa amb la bandera del cacic nacionalista d'avantguarda, ni tampoc un llibre escrit per adlàters bavosos de la xarxa clientelar ad hoc. És molt més: tant la mort al 23 d'abril de 303 de Sant Jordi, un militar romà de Capadòcia convertit al cristianisme, que va morir com a màrtir, com la mort o enterrament d'en Cervantes (1616), Shakespeare (1616), i Josep Pla (1981), representen un homenatge al coratge, i al virtuosisme.
Com a contrast al que aquest homenatge caracteritza, vull aprofitar per denunciar la subvenció a la mediocritat, a l'endoll, a l'inútil, al groller, a la servitud, a la podridura intel·lectual, i a qualsevol altra forma de misèria moral i llepaculitat cap al poder del senyor feudal de torn. Durant els temps d'abundància es van alimentar estructures chupòpteres, metàstasi draconiana dels capitosts que creixen injectant odi, i apropiant-se de símbols, prevaricant des de les institucions. I per odiar no es precisa ni coratge, ni virtuosisme: qualsevol imbècil amb bandera i llorers pot assenyalar a un enemic, marcar-lo com a diferent fins a fer-lo inhumà, i així despullar-lo de qualsevol dret que no passi per sotmetre's incondicionalment a la bretolitat imperant.
De lo d'abans, reivindico, des de la legalitat, el no tolerar comportaments miserables, usant enginy i sarcasme ad nauseam per ridiculitzar, a manera de vòmit contraocular, fins a evidenciar la misèria multidisciplinar de covards i xenòfobs, que usen el victimisme per esclafar i subjugar als considerats com inferiors, fruit de l'odi i complex, incubat durant dècades (#valors).
R. Gaab
Com a contrast al que aquest homenatge caracteritza, vull aprofitar per denunciar la subvenció a la mediocritat, a l'endoll, a l'inútil, al groller, a la servitud, a la podridura intel·lectual, i a qualsevol altra forma de misèria moral i llepaculitat cap al poder del senyor feudal de torn. Durant els temps d'abundància es van alimentar estructures chupòpteres, metàstasi draconiana dels capitosts que creixen injectant odi, i apropiant-se de símbols, prevaricant des de les institucions. I per odiar no es precisa ni coratge, ni virtuosisme: qualsevol imbècil amb bandera i llorers pot assenyalar a un enemic, marcar-lo com a diferent fins a fer-lo inhumà, i així despullar-lo de qualsevol dret que no passi per sotmetre's incondicionalment a la bretolitat imperant.
De lo d'abans, reivindico, des de la legalitat, el no tolerar comportaments miserables, usant enginy i sarcasme ad nauseam per ridiculitzar, a manera de vòmit contraocular, fins a evidenciar la misèria multidisciplinar de covards i xenòfobs, que usen el victimisme per esclafar i subjugar als considerats com inferiors, fruit de l'odi i complex, incubat durant dècades (#valors).
R. Gaab
¡Lo que necesitamos es celebrar SAN JORGE!
El día de San Jorge no trata de regalar una rosa con la bandera del cacique nacionalista de vanguardia, ni tampoco un libro escrito por adláteres babosos de la red clientelar ad hoc. Es mucho más: tanto la muerte en el 23 de abril de 303 de San Jorge, un militar romano de Capadocia convertido al cristianismo, que murió como mártir, como el fallecimiento o entierro de Cervantes (1616), Shakespeare (1616), y Josep Pla (1981), representan un homenaje al coraje, y al virtuosismo.
Como contraste a lo que este homenaje caracteriza, quiero aprovechar para denunciar la subvención a la mediocridad, al enchufado, al inútil, al zafio, a la servidumbre, a la podredumbre intelectual, y a cualquier otra forma de miseria moral y lameculez hacia el poder del señor feudal de turno. Durante los tiempos de abundancia se alimentaron estructuras chupópteras, metástasis draconiana de los prebostes que medran inyectando odio, y apropiándose de símbolos, prevaricando desde las instituciones. Y para odiar no se precisa ni coraje, ni virtuosismo: cualquier imbécil con bandera y laureles puede señalar a un enemigo, marcarle como distinto hasta hacerle inhumano, y así despojarle de cualquier derecho que no pase por someterse incondicionalmente a la mequetrefez imperante.
De lo anterior, reivindico, desde la legalidad, el no tolerar comportamientos miserables, usando ingenio y sarcasmo ad náuseam para ridiculizar, a modo de vómito contraocular, hasta evidenciar la miseria multidisciplinar de cobardes y xenófobos, que usan el victimismo para machacar y subyugar a los que considera inferiores, fruto del odio y complejo, incubado durante décadas (#valores).
R. Gaab
Como contraste a lo que este homenaje caracteriza, quiero aprovechar para denunciar la subvención a la mediocridad, al enchufado, al inútil, al zafio, a la servidumbre, a la podredumbre intelectual, y a cualquier otra forma de miseria moral y lameculez hacia el poder del señor feudal de turno. Durante los tiempos de abundancia se alimentaron estructuras chupópteras, metástasis draconiana de los prebostes que medran inyectando odio, y apropiándose de símbolos, prevaricando desde las instituciones. Y para odiar no se precisa ni coraje, ni virtuosismo: cualquier imbécil con bandera y laureles puede señalar a un enemigo, marcarle como distinto hasta hacerle inhumano, y así despojarle de cualquier derecho que no pase por someterse incondicionalmente a la mequetrefez imperante.
De lo anterior, reivindico, desde la legalidad, el no tolerar comportamientos miserables, usando ingenio y sarcasmo ad náuseam para ridiculizar, a modo de vómito contraocular, hasta evidenciar la miseria multidisciplinar de cobardes y xenófobos, que usan el victimismo para machacar y subyugar a los que considera inferiores, fruto del odio y complejo, incubado durante décadas (#valores).
R. Gaab
Apr 8, 2013
¡Lo que necesitamos es HUNDIR A LA BANCA!
Después de escraches y amenazas contra los políticos, ahora toca ir a por la banca. Como suena: nos engañaron con las hipotecas, y ya que la hemos rescatado con dinero público, ahora toca hacerla quebrar, análogo al «la maté porque era mía» del machismo más abyecto, por puro rencor y despecho. Nosotros podemos: en primer lugar, cancelemos todas nuestras cuentas corrientes, fondos de inversión, fondos privados de pensiones, y vendamos nuestras acciones. Una vez tengamos nuestros ahorros, los trasladaremos a entidades de banca ética y cooperativas autogestionadas, las cuales están libres de sinvergüenzas y ladrones, pues son gente sostenida y sostenible, de completa confianza, sirva su trayectoria de lucha y compromiso social como garantía.
Si algún agorero le habla del funcionamiento fiduciario de la banca, que el coeficiente de caja está en torno al 10%, y que la retirada masiva de capitales provocaría una quiebra del sistema, espétele en su cara: ¡así revienten los muy miserables, que bastante dolor han infligido, no vamos a tener compasión con ellos! Si le insiste e indica que no sólo perderían el 90% de sus ahorros, sino que llevaría a la quiebra al Estado, arramblando con pensiones, subsidios, empleo público, ¡Tampoco haga caso, tenemos que ponernos en nuestro sitio! ¿Y qué si se va todo a hacer puñetas? ¿Qué hace el Estado por nosotros aparte de sangrarnos a impuestos y hacer recortes? Eso se lo dicen porque son cómplices de este sistema. Hay que PURIFICARLO TODO, pues nuestro objetivo va más allá de resolver injusticias: lo que queremos es una revolución, porque es nuestro sueño y esta es nuestra oportunidad, y los cambios SIEMPRE son para bien. Tendremos un país más justo y solidario, sin corrupción, ni injusticias, con bienestar para todos. Es IMPOSIBLE que salga mal.
Un saludo,
R. Gaab
Si algún agorero le habla del funcionamiento fiduciario de la banca, que el coeficiente de caja está en torno al 10%, y que la retirada masiva de capitales provocaría una quiebra del sistema, espétele en su cara: ¡así revienten los muy miserables, que bastante dolor han infligido, no vamos a tener compasión con ellos! Si le insiste e indica que no sólo perderían el 90% de sus ahorros, sino que llevaría a la quiebra al Estado, arramblando con pensiones, subsidios, empleo público, ¡Tampoco haga caso, tenemos que ponernos en nuestro sitio! ¿Y qué si se va todo a hacer puñetas? ¿Qué hace el Estado por nosotros aparte de sangrarnos a impuestos y hacer recortes? Eso se lo dicen porque son cómplices de este sistema. Hay que PURIFICARLO TODO, pues nuestro objetivo va más allá de resolver injusticias: lo que queremos es una revolución, porque es nuestro sueño y esta es nuestra oportunidad, y los cambios SIEMPRE son para bien. Tendremos un país más justo y solidario, sin corrupción, ni injusticias, con bienestar para todos. Es IMPOSIBLE que salga mal.
Un saludo,
R. Gaab
Apr 7, 2013
¡Lo que necesitamos es PONERNOS EN NUESTRO SITIO!
Usted es especial, mucho, muchísimo, y en ocasiones no le respetan lo suficiente. Tolerar eso, con ese malestar que le produce y que provoca aborrecer a quien tiene delante, no es bueno para usted. Si algún observador del conflicto de turno, con aparente buena voluntad, le dice que tiene problemas de ego, que lo suyo es de ombligo y ley del embudo: ¡En absoluto! ¡Están todos compinchados conspirando contra usted! Las fricciones que tiene con otros no son por guardar rencor de rifi-rafes anteriores, ni por ser un malpensado, ni por complejos, ni por ego, ni por inquina o mala voluntad por su parte. ¡No es culpa suya! Usted es moderado y razonable, son los otros quienes le provocan pesadumbre, por sus maneras, arrogancia, y falta de tacto o paciencia, ¡con lo bien que se porta usted! Además, cuando les salta replicando y echando en cara argumentos bajos y miserables, es porque ELLOS empezaron primero. Ah, y recuerde hacerlo con un tono de voz moderado, hablando despacio, hágales ver lo mal que le hacen sentir, y lo bueno que es usted.
Un saludo,
R. Gaab
Un saludo,
R. Gaab
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