Jun 15, 2013

¡Lo que necesitamos es FOROFISMO!

Apreciado lector, quiero comenzar diciéndole que no seré yo quien le juzgue por sus forofadas, pues bastante tiene ya cada uno con lo suyo en el abismo que separa a unos individuos de otros. De ahí que le ruegue que no tome este escrito como una crítica hacia usted, por mucho o poco que encaje con el forofo confeso, irredento, cansino, y retestinado.

Empecemos con el forofismo deportivo: ¿por qué «es» usted de un equipo? ¿se lo ha preguntado alguna vez? ¿por sentirse parte de algo? ¿por sentimiento tribal de bajo coste para arengar y desahogarse en el bar? ¿por chovinismo municipal? ¿por nacionalismo? ¿por política? ¿meramente por pasar el tiempo? ¿para superar el cansinismo de la cháchara metereológica? ¿por la adrenalina que segrega al irritarse visceralmente? ¿por las endorfinas tras las victorias? ¿como herramienta de autosugestión?

Entretenimiento deportivo para rellenar los amplios vacíos de nuestra angosta vida aparte, cosa que puede ser comprendida y comprensible, ¿qué me dice de lo de ser de tal o cual compañía de teléfonos? e.g. «yo soy de moviphone, y tú, ¿de qué eres?» Ojo, «¿de qué eres?», no «¿qué compañía tienes?» ni «¿qué operadora usas?». No, no, no. Aquí también hay la dosis de forofismo. Algo encantador, que, de memoria, diría que empezó a darse con la mercadotecnia embebida en las campañas del «tu móvil a cero euros», donde hilvanaban una especie de camaradería entre empresa de telecomunicaciones y el beneficiario de tal magnificencia. Y las personas somos así de agradecidas con empresas que en lugar de ponerse a ganar dinero, nos regalan cosas.

Cuestiones similares a las de los casos anteriores podrían aplicarse a la política. ¿Por qué rayos «es» usted de un partido? Si milita, de acuerdo. Pero si no, ¿tiene el voto cautivo, es una religión, una promesa, una forma de vida? ¿una carta blanca contra capa y espada? Claro, que «si uno de los míos es corrupto, los de los otros partidos son peores», o que «es que votar a otros es peor», se convence el forofo, y acaba votando a los mismos malnacidos de siempre, aunque incumplan en programa electoral y se rían en su puta cara. Somos así, los forofos: porque los del partido son unos sinvergüenzas, pero son nuestros sinvergüenzas, y sabemos lo afortunados que somos.

Otro tanto podría decirse de la música. Que si «soy» «lolailo», «jebi», «roquero», «punk», «tecnonaino», «sólo escucho x/y/z», «sólo canciones en inglés», «sólo música clásica». Para jiñarse vivo. Ya sea por ir a piñón y no conocer otra cosa, complejos y vergüenza de que piensen que es un parguela musical, dejando la copla, pasodoble, zarzuela, flamenco, rumba gitana, etc. como disfrutes privados, pues ¡qué pueden pensar nuestras selectas amistades si se enteran algún día de que vamos a muerte con Camela, los Chunguitos, o Estopa, cuando siempre hemos dicho que lo nuestro es Chaikovski, de toda la vida!

A modo de pupurrí, englobaría el forofismo de literatura, ensayo, pasta dental, detergente, marcas blancas, ropa, ordenadores/microprocesadores/sistemas operativos, móviles, llegando incluso a las disputas entre partidarios de la corriente alterna a 60Hz vs 50Hz. Todo sea por partirte la cara por «tus» colores. Porque ¡lo que necesitamos es PONERNOS EN NUESTRO SITIO! Y si usted no es forofo de algo, por estrafalario que resulte, es que no tiene sangre en las venas, o peca de POSTUREO de no ser forofo de nada, lo cual me resulta incluso más increíble.

R. Gaab


Jun 11, 2013

¡Lo que necesitamos es INFLACIÓN!

Esto es una llamada de emergencia. Sí, no se trata de un simulacro. Dado que gracias a la crisis que nos embarga estamos familiarizados con la jerga monetarista, le resultará fácil comprender este ese-o-ese. El título no se corresponde con argucias monetaristas enfocadas a inundar el mercado con moneda, para empobrecer a los que menos pueden defenderse de la gula gubernamental. No, no vengo a hablarle de inflación monetaria, sino de otro tipo de inflación: la relacionada con aptitudes y desempeño del individuo, sin nada que ver con estar físicamente hinchado, ni con ser propenso a las ventosidades. Quedaría todo dentro del marco intelectual, ese lugar perdido e ignoto, misterioso incluso para la vista translúcida del análisis conductivista. Aprovecho para avisarle de que la pedantería de este párrafo tiene mucho que ver con el artículo en sí, algo que comprenderá cuando lo acabe de leer, y confío que pase de pensar que este quien le escribe es un pedante y prepotente, a llegar a la compasión por los motivos que usted irá soslayando. Apuntar también, que consultar el diccionario para buscar las palabras que no comprenda no es ningún delito, por lo que le invito a hacerse el favor de culturizarse, que le hace falta, no lo niegue.

Como contextualización previa, como guía para enfocar su circunstancia, fíjese en lo siguiente: usted es más bien poca cosa. Sí, sea sincero con usted mismo. Con tantas limitaciones, tan poco tiempo, realmente, lo suyo es frustrante. Tela. Mucho. Es usted una piltrafa, así de claro. Uy, lo que me ha dicho este energúmeno, se dirá. Pero no se preocupe, que yo estoy igual. Es el abismo, apreciado lector. Ahora bien, aquí estoy para ayudarle, no a ser más de lo que es, sino a sacarle más partido. Pues usted, con su porte y donaire, puede dar mucho más, i.e. aparentar lo máximo posible y que la gente le admire, como al fin y al cabo, usted se merece. ¿No es magnífico? ¿Acaso no le gusta ser admirado, y por qué no, envidiado? Dese cuenta de que no le hablo de tener que leer ensayos filosóficos, clásicos de la literatura, ciencia ficción, ni profundizar en ningún campo de ciencia, humanidades, practicar deportes, o habilidades extraordinarias. ¡Es mucho más fácil! Con la de medios que hay, y lo poco que vivimos, es de ingenuos el perder tiempo en «cultivarse». Sea listo, y evite malgastar el tiempo como otros parguelas y perdedores que no llegan nunca a nada, y vaya a lo fácil, hágame caso, y siga leyendo.

Entrando en el asunto, usted tiene una formación, una experiencia, unas vivencias. ¿Que tiene pocos estudios y está acomplejado? ¡Invéntese que ha estudiado o conoce tal o cual cosa! Si Luís Roldán o Joana Ortega se «equivocaron» en sus currículums, ¡quién le va a decir a usted en qué se puede equivocar o no! Diga que tiene estudios o sabe de X, Y, Z. Y si le "pillan", no se preocupe, simplemente, comente que por el devenir de la vida hace mucho que no ejerce, y ya casi no recuerda nada, cosas de la vida. Además, ¡quién se va a dar cuenta, si la inmensa mayoría está en peor condición, alabadas sean la LOGSE, LOE, y la futura LOMCE! Usted es una eminencia, y no precisa calentar una silla para luego lucir etiquetas de "anís del mono". No, no, no. Usted puede decir lo que le de la gana, porque usted es como Leonardo: no hay escuela que le enseñe, pues usted es la escuela. Por lo que tirando de desparpajo, invéntese un currículum. Estudios en esto o aquello. También estancias para aprender idiomas que ya no recuerda por haber perdido práctica. O haber practicado deportes físicos o intelectuales en su juventud, porque usted no ha sido siempre el tipo zambombo de ahora. Además, y por qué no, incluso títulos nobiliarios si le gusta lo feudal, o parientes ilustres, total, lo que cuenta es dejar claro que su ADN está por encima del 99% de la chusma que le rodea y aburre. De todo. Usted es algo extraordinario. Algo de lo que no hay, un ser de luz, un tipo de uno entre un millón. Un milagro, al fin y al cabo. Y no se sienta culpable, todo hijo de vecino es un fantasma en mayor o menor medida, sólo varía el tipo de interés, cual prima sobre sí mismo, e.g. habrá individuos hiperinflacionistas, equilibrados, e incluso apocados deflacionistas, esos desagradables que guardan ases en la manga para alardear en el momento más inoportuno. Usted, como inflacionista, siempre tendrá tema de conversación, pues usted es usted y su imaginación, a modo de circunstancia pluscuanadaptativa.

Si el párrafo anterior le parece exagerado, le ruego que piense en lo siguiente: ¿no le ha pasado el sentirse apocado, notando que la imagen que tienen los demás de usted no se corresponde lo que usted sabe que vale? Vé, es que esa es la clave. La inflación personal sirve para ajustar la percepción de los demás hasta lo que realmente usted se merece. Y no sea modesto, que ser modesto es de pobres, y los amigos ya saben que usted es un fantasma, y se lo perdonarán, total, lo importante es participar. Vaya a por lo que se merece, porque usted tiene derecho a ser feliz, y a que los demás le admiren por lo mucho que usted vale. Por último, y sólo como puntuación extra, si puede, por favor, considere hacerse nacionalista, del tipo que sea, pues ahora está de moda, y es garantía de éxito con tanto borrego zumbado ansioso de encontrar a líderes mesiánicos.

R. Gaab

May 23, 2013

El que necessitem és INTEGRISME RELIGIÓS!

Cansat de la insubstancialitat de la seva existència? ¿Sent que la seva vida és mediocre, egoista, i que al capdavall, és vostè redundant? Sàpiga que no es troba pas sol: això pot acabar unint-se a alguna cosa més gran: de la mateixa manera que el relativisme total permet la immoralitat i l'aberració, l'integrisme religiós li assegura punts d'ancoratge, i múltiples ressorts de seguretat psicològica, objectivament beneficiosos per tothom. No permeti caure en l'egoisme de posar-se a vostè mateix per davant de l'espècie, esclau de l'individualisme narcisista, amb pensaments perillosos com «el meu cos és meu», «les normes són repressives», clarament intoxicacions per part d'enfocaments en confrontació amb la intel·ligència col·lectiva, que portarien a la nostra espècie cap a la destrucció per contraposar objectius egoistes, contra el que representa el bé comú i els objectius a llarg termini. I amb el llarg termini com a premissa, l'integrisme religiós es pot plantejar com una via vàlida per a un marc de convivència estable.

Quan escolteu desinformacions als mitjans de comunicació sobre que la religió és la font de moviments violents, pregunteu-vos: ¿al conflicte en qüestió, qui va llençar la primera pedra? ¿No és la causa la desgràcia i la injustícia de societats fragmentades?. Per descomptat, cap violència és desitjable, i no s'entengui això com una excusa, simplement, s'ha de comprendre la ràbia de qui es veu agredit. L'integrisme religiós no ha de ser violent, ni incitar a la violència. En absolut, de fet és una font natural de pau i amor, tant com per donar un cop de mà per veure la llum a qui no vegin el camí, amb tanta ajuda com sigui necessari, tot i que de vegades es peca d'agressiu, sense arribar a la violència. Les protestes massives al carrer serien un exemple de protesta pacífica, com les que s'han donat en països europeus, reivindicant el fonamentalisme religiós, com a font de pau i concòrdia, encara quan fossin titllats de violents, per l'interès de culpar gent fonamentalment piadosa i amb interès genuí en el millor per tota l'espècie, esforçant-se a fer veure als infidels la veritat del seu enfocament a la resta que encara no ha arribat a aquest nivell de comprensió i sensibilitat.


Com a conclusió, es pot veure a l'integrisme religiós com la fi de la demagògia, dels bàndols polítics, dels sistemes econòmics, sent el camí cap a construir un benestar comú, servint a la nostra espècie, des de la fe i la bondat.


 R. Gaab

¡Lo que necesitamos es INTEGRISMO RELIGIOSO!

¿Está  cansado de la insustancialidad de su existencia? ¿Siente que su vida es mediocre, egoísta, y que a fin de cuentas, es usted redundante? Sepa que no está solo: eso puede terminar uniéndose a algo más grande: de la misma manera que el relativismo total permite la inmoralidad y la aberración, el integrismo religioso le asegura puntos de anclaje, y múltiples resortes de seguridad psicológica, objetivamente beneficiosos para todos. No permita caer en el egoísmo de ponerse a usted mismo por delante de la especie, esclavo del individualismo narcisista, con pensamientos peligrosos como «mi cuerpo es mío», «las normas son represivas», claramente intoxicaciones por parte de enfoques en confrontación con la inteligencia colectiva, que llevarían a nuestra especie hacia la destrucción por contraponer objetivos egoístas, contra lo que representa el bien común y los objetivos a largo plazo. Y con el largo plazo como premisa, el integrismo religioso se puede plantear como una vía válida para un marco de convivencia estable.

Cuando escuche desinformaciones por los medios de comunicación sobre que la religión es la fuente de movimientos violentos, pregúntese: en el conflicto en cuestión, ¿quién tiró la primera piedra? ¿No es la causa la desgracia y la injusticia de sociedades fragmentadas?. Desde luego, ninguna violencia es deseable, y no se entienda esto como una excusa, simplemente, se ha de comprender la rabia de quien se ve agredido. El integrismo religioso no tiene por qué ser violento, ni incitar a la violencia. En absoluto, de hecho es una fuente natural de paz y el amor, tanto como para ayudar a ver la luz a quien no vean el camino, con tanta ayuda como sea necesario, aún cuando a veces se peque de agresivo, sin llegar a la violencia. Las protestas callejeras masivas serían un ejemplo de protesta pacífica, como las que se han dado en países europeos, reivindicando el fundamentalismo religioso, como fuente de paz y concordia, aún cuando fuesen tildados de violentos, por el interés de culpar a gente fundamentalmente piadosa y con interés genuino en lo mejor para toda la especie, esforzándose en hacer ver a los infieles la verdad de su enfoque al resto que todavía no ha llegado a ese nivel de comprensión y sensibilidad.


Como corolario, se puede ver al integrismo religioso como el fin de la demagogia, de los bandos políticos, sistemas económicos, siendo el camino hacia construir un bienestar común, sirviendo a nuestra especie, desde la fe y la bondad.

R. Gaab

May 7, 2013

El que necessitem és CHACONISME!

El PSC es va començar a nodrir, des del període constitucional obert el 1978 a Espanya, de persones que sentien animadversió cap als símbols relacionats amb l'estat, per haver fet servir aquests com a propaganda d'un règim totalitari durant quatre dècades, sentiment habitual a les persones de esquerra en general, i també als nacionalistes de Catalunya i del País Basc, principals opositors al règim anterior. Aquest factor va ser la tònica a la immensa majoria de les formacions polítiques catalanes durant els anys 80, ja que tant els partits de base socialista, com els nacionalistes, compartien la inèrcia antifranquista, fent del "catalanisme" un front comú, resultant en concessions als nacionalistes per la basa del victimisme, presentades com una compensació posttraumàtica, tot i anar contra la lògica de la perspectiva de l'esquerra. D'aquí la facilitat per donar suport, o almenys tolerar, al "catalanisme" per la immensa majoria de forces polítiques de la resta d'Espanya, com una reformulació del nacionalisme català en termes culturals, enfocat a la protecció i normalització de l'ús de la llengua catalana després del període d'exclusió de la vida pública de la mateixa durant la dictadura, vist amb simpatia pel gruix de la societat espanyola, que també va patir la repressió, fins i tot amb més virulència en moltes zones. Partint d'aquest context, es va comptar amb via lliure a Catalunya per les mesures de "normalització lingüística" a les escoles, l'ús predominant del català a les institucions, i fer servir neologismes per donar un tracte d'estat de facto a la comunitat autònoma catalana a la pràctica totalitat de mitjans finançats directament o indirectament per la comunitat autònoma i municipis de la mateixa. Ni tan sols el PP va fer una oposició real a l'avanç del "catalanisme" a Catalunya: d'una banda, per por a l'ús de la carta de banalització del franquisme, i en igual o major mida, per ser vistos els partits nacionalistes conservadors com partits frontissa, susceptibles d'acceptar tractes a canvi de tapar corrupteles o altres concessions puntuals. Així, fins i tot el PP va acabar acceptant de facto la "idiosincràsia identitària" del nacionalisme català com un mal menor, com a condiment necessari per la gresca associada a les arengues electorals de consum intern del nacionalisme català.

Durant la dècada dels 90 es va incrementar la velocitat de transformació, suplint els "defectes" de la normalització lingüística dels 80, quan s'educava en el bilingüisme per no comptar amb prou professors, pel que per a finals dels 90, juntament amb el progressiu avanç legislatiu ad hoc, la immersió lingüística total en català es va fer una realitat a la immensa majoria de col · legis i instituts catalans, quedant només les universitats encara a mig gas pel que fa a docència catalanista, si bé s'entreveia que l'assimilació total seria qüestió de temps. El somni del nacionalisme català, tenir l'escola sota control per poder "construir" una societat a la imatge i semblança del somni homogeneïtzador ad hoc, es feia realitat: una cultura, una llengua, una història, un país, un líder.


De manera anàloga al nacionalisme espanyol del franquisme, el gruix del nacionalisme català comparteix amb aquest el substrat integrador i paternalista del catolicisme, pel que el català no es veia com un fet "intrínsecament negatiu", sinó com l'ànim de gent benintencionada que tenia afany per preservar la seva cultura, de vegades de manera una mica entremaliada, però mantenint la simpatia de la majoria de la societat espanyola, tot i anar associat a reivindicacions de tota mena que no tenien a veure amb la llengua. S'acceptava com idiosincràsia local. Arribant a l'11 de setembre de l'any passat, després de més de tres dècades de governs nacionalistes a Catalunya, amb cotes d'autogovern comparables als integrants de qualsevol altre estat de configuració similar, encara es fa servir com arma llancívola el fantasma del franquisme per part dels mitjans subvencionats del nacionalisme català, havent-se estès del PP de Catalunya, a noves formacions sorgides com a reacció a l'augment de grau del nacionalisme, principalment, Ciutadans. Contra tot pronòstic, es va produir un punt d'inflexió després d'aquest dia: de la percepció de idiosincràsia i de "gent que protegeix lo seu", es va passar a veure sense la careta simpàtica: confrontació ètnica, atiada per part de i per l'usdefruit i protecció de la casta del nacionalisme català, amb l'objectiu d'un estat independent, deixant clar que les diferents etapes del "catalanisme" conformen una traïció a l'Estat, executada pas a pas, fins i tot contra la llei que legitima el propi govern autonòmic, utilitzant a discreció propaganda pagada amb diners públics, conformant una guerra total per part de mitjans subvencionats i controlats pel poder nacionalista, per fer veure l'escissió unilateral com l'única manera de "salvar Catalunya", no assumint cap responsabilitat tot i haver estat governant la comunitat autònoma des de l'inici de la democràcia.


Després del revulsiu de l'11-S, el PSC anava a les últimes eleccions autonòmiques a Catalunya del passat 25 de novembre, tranquil·litzant als catalans votants del PSC amb ascendència o naixement en altres províncies espanyoles, denominats "xarnegos" per ser castellanoparlants, aclarint explícitament que el seu partit no estava per la ruptura d'Espanya. La qual cosa va fer que bona part dels "xarnegos" d'esquerres votants del PSC repetissin el seu vot. Pels que tinguin contacte amb votants del PSC, suposo que coneixeran la sorpresa quan es va produir la fractura interna a la votació sobre la "sobirania" de Catalunya al parlament autonòmic català: No va quedar clar a la campanya electoral? Doncs sembla que no. Part del PSC semblava tornar a ballar-nacionalistes de la seva època del tripartit, quan intentaven ser més nacionalistes que ERC i ICV-EUiA-Verds. Ara, amb la carta de la Chacón, queda palesa la discrepància interna del PSC, no només havent despertat part del tràngol "catalanista", ja sigui per veure la deriva feixistoide del nacionalisme català, o per entreveure l'afartament de que els que voten al PSC a Catalunya, principalment no nacionalistes, i que si fins ara els han votat, ha estat per no haver altra cosa equivalent. Vist lo vist, i siguin els seus motius més o menys honorables, o més o menys egoistes, a la meva manera de veure més val "chaconisme" tard, que no que segueixin els senyorets del "socialisme pijo catalanista" vivint del conte gràcies als vots dels "colons d'esquerres", el vot dels quals a la província de Barcelona segueix valent molt menys que a Lleida, Girona o Tarragona. Perquè segueixen havent classes, sembla.


R. Gaab

May 6, 2013

¡Lo que necesitamos es CHACONISMO!

El PSC se empezó a nutrir, desde el periodo constitucional abierto en 1978 en España, de personas que sentían animadversión hacia los símbolos relacionados con el estado, por haberse usado éstos como propaganda de un régimen totalitario durante cuatro décadas, sentimiento habitual en las personas de izquierda en general, y también en los nacionalistas de Cataluña y País Vasco, por ser los principales opositores al régimen anterior. Ese factor fue la tónica en la inmensa mayoría de las formaciones políticas catalanas durante los años 80, ya que tanto los partidos de base socialista, como los nacionalistas, compartían la inercia antifranquista, haciendo del "catalanismo" un frente común, resultando en concesiones a los nacionalistas por la baza del victimismo, presentadas como una compensación postraumática, aún yendo contra la lógica de la perspectiva de la izquierda. De ahí la facilidad para apoyar, o al menos tolerar, al “catalanismo” por la inmensa mayoría de fuerzas políticas en el resto de España, como una reformulación del nacionalismo catalán en términos culturales, enfocado a la protección y normalización del uso de la lengua catalana tras el periodo de exclusión de la vida pública de la misma durante la dictadura, visto con simpatía por el grueso de la sociedad española, que también padeció la represión, incluso con mayor virulencia en muchas zonas. Partiendo de ese contexto, se contó con vía libre en Cataluña para las medidas de "normalización lingüística" en las escuelas, el uso predominante del catalán en las instituciones, y el usar neologismos para dar un trato de estado de facto a la comunidad autónoma catalana en la práctica totalidad de medios financiados directa o indirectamente por la comunidad autónoma y municipios de la misma. Ni siquiera el PP hizo una oposición real al avance del “catalanismo” en Cataluña: por un lado, por temor al uso de la carta de banalización del franquismo, y en igual o mayor medida, por ser vistos los partidos nacionalistas conservadores como partidos bisagra, susceptibles de aceptar tratos a cambio de tapar corruptelas u otras concesiones puntuales. Así, incluso el PP acabó aceptando de facto la “idiosincracia identitaria” del nacionalismo catalán como un mal menor, como condimento necesario para el jaleo asociado a las arengas electorales de consumo interno del nacionalismo catalán.


Durante la década de los 90 se incrementó la velocidad de transformación, supliendo los “defectos” de la normalización lingüística de los 80, cuando se educaba en el bilingüismo por no contar con suficientes profesores, por lo que para finales de los 90, junto con el progresivo avance legislativo ad hoc, la inmersión lingüística total en catalán se hizo una realidad en la inmensa mayoría de colegios e institutos catalanes, quedando sólo las universidades todavía a medio gas por lo que respecta a docencia catalanista, si bien se vislumbraba que la asimilación total sería cuestión de tiempo. El sueño del nacionalismo catalán, tener la escuela bajo control para poder “construir” una sociedad a la imagen y semejanza del sueño homogeneizador ad hoc, se hacía realidad: una cultura, una lengua, una historia, un país, un líder.

De manera análoga al nacionalismo español del franquismo, el grueso del nacionalismo catalán comparte con éste el substrato integrador y paternalista del catolicismo, por lo que el catalán no se veía como algo “intrínsecamente negativo”, sino como el ánimo de gente bienintencionada que tenía afán por preservar su cultura, a veces de manera algo traviesa, pero manteniendo la simpatía de la mayoría de la sociedad española, pese a ir asociado a reivindicaciones de todo tipo que no tenían que ver con la lengua. Se aceptaba como idiosincracia local. Llegando al 11 de septiembre del año pasado, tras más de tres décadas de gobiernos nacionalistas en Cataluña, con cotas de autogobierno comparables a los integrantes de cualquier otro estado de configuración similar, todavía se usa como arma arrojadiza el fantasma del franquismo por parte de los medios subvencionados del nacionalismo catalán, habiéndose extendido del PP de Cataluña, a nuevas formaciones surgidas como reacción al aumento de grado del nacionalismo, principalmente, Ciutadans. Contra todo pronóstico, se produjo un punto de inflexión tras ese día: de la percepción de idiosincracia y de “gente que protege los suyo”, se pasó a ver sin la careta simpática: confrontación étnica, azuzada por y para para el usufructo y protección de la casta del nacionalismo catalán, con el objetivo de un estado independiente, dejando claro que las distintas etapas del "catalanismo" conforman una traición al Estado, ejecutada paso a paso, incluso contra la ley que legitima al propio gobierno autonómico, utilizando a discreción propaganda pagada con dinero público, conformando una guerra total por parte de medios subvencionados y controlados por el poder nacionalista, para hacer ver la escisión unilateral como la única manera de “salvar a Cataluña”, no asumiendo ninguna responsabilidad pese haber estado gobernando la comunidad autónoma desde el inicio de la democracia.


Tras el el revulsivo del 11-S, el PSC acudía a las últimas elecciones autonómicas en Cataluña del pasado 25 de noviembre, tranquilizando a los catalanes votantes del PSC con ascendencia o nacimiento en otras provincias españolas, denominados “charnegos” por ser castellanohablantes, aclarando explícitamente que su partido no estaba por la ruptura de España. Lo cual hizo que buena parte de los “charnegos” de izquierdas votantes del PSC repitiesen su voto. Para los que tengan contacto con votantes del PSC, supongo que conocerán la sorpresa cuando se produjo la fractura interna en la votación sobre la “soberanía” de Cataluña en el parlamento autonómico catalán: ¿No quedó claro en la campaña electoral? Pues parece que no. Parte del PSC parecía volver a las andadas nacionalistas de su época del tripartito, cuando competían a ser más nacionalistas que ERC e ICV-EUiA-Verds. Ahora, con la carta de Chacón, queda manifiesta la discrepancia interna del PSC, no sólo habiendo despertado parte del trance "catalanista", ya sea por ver la deriva fascistoide del nacionalismo catalán, o por entrever el hartazgo de que quienes votan al PSC en Cataluña, principalmente no nacionalistas, y que si hasta ahora les han votado, ha sido por no haber otra cosa equivalente. Visto lo visto, y sean sus motivos más o menos honorables, o más o menos egoístas, a mi modo de ver más vale "chaconismo" tarde, que no que sigan los señoritos del “socialismo pijo catalanista” viviendo del cuento gracias a los votos de los “colonos de izquierdas”, cuyo voto en la provincia de Barcelona sigue valiendo mucho menos que en Lérida, Gerona o Tarragona. Porque sigue habiendo clases, parece.



R. Gaab

Apr 28, 2013

El que necessitem és PARLAR SEMPRE EN LA NOSTRA LLENGUA!

Per molt que hi hagi altres llengües oficials, fins i tot més parlades que la nostra, la nostra és la llengua pròpia de la terra on vivim. Si la fem servir sempre, cada vegada ens sentirem més còmodes. Això té a veure amb la llibertat, la història, i el nexe sentimental amb la terra.

Si on vivim n'hi ha més d'una llengua oficial per motius històrics, cal anar amb compte i evitar la resta, donat que parlar amb una altra llengua a colons arribats d'altres parts seria discriminatori: parlant sempre en la nostra llengua els estem fent un favor, ja que no fent-ho, estaríem fomentant la seva, no permetent que gaudeixin de la nostra llengua. Bàsicament, és una qüestió de respecte, ells mereixen aprendre i gaudir igual que nosaltres de la nostra llengua, és el mínim que podem fer. D'aquí que resulti natural que tant en tots els àmbits de l'administració, educació inclosa, imposem la nostra llengua com a vehicular, per lògica, en ser la llengua de la nostra terra, ja que si l'objectiu fos que ho entengués tot el planeta, el posaríem en anglès. Una mica de sentit comú: hem de ser pràctics, evitant demagògies i enveges, ni d'un més que un altre, es tracta de triar el que més convé, d'acord amb el context, valors, i respecte a la tradició de la terra, o en cas contrari seria un genocidi ètnic en permetre una amalgama heterogènia de llengües oficials.

Dins del tècnic, cal tenir en compte que les llengües són eines de comunicació, i que cap llengua és dolenta per si mateixa, per la qual cosa, no és una falta d'educació usar la nostra llengua amb altres persones, tot i que nosaltres els parlem en la nostra llengua i ens responguin en la seva, així ajudem a fer que es vagin acostumant i acabin parlant la nostra llengua, pel seu propi bé.

No es pot obviar, a més, que cada vegada que fem servir una altra llengua oficial diferent, perdem l'oportunitat d'utilitzar la nostra, i per tant, d'augmentar el seu ús, pel que mantindrem la salut de la nostra llengua, evitant que sigui exterminada per les llengües competidores. És com una planta, cal cuidar-la, perquè no es contamini i intoxiqui, i que sobrevisqui en competència amb altres, que fins i tot sense mala fe, podrien suposar l'extinció dels nostres sentiments.

R. Gaab